Campo Gallo: el seminarista Juan Gabriel Paz dio un paso clave hacia el sacerdocio

La comunidad católica de Campo Gallo vivió una jornada especial este 15 de marzo, cuando el seminarista Juan Gabriel Paz fue instituido en el ministerio del acolitado, durante una celebración realizada en la parroquia Nuestra Señora del Carmen.

La ceremonia fue presidida por el obispo de la Diócesis de Añatuya, monseñor José Luis Corral, y concelebrada por sacerdotes de comunidades vecinas, entre ellas Tintina, Monte Quemado y Santos Lugares. Del encuentro participó un gran número de fieles e invitados, entre familiares, amigos y miembros de la comunidad parroquial, que acompañaron al seminarista en este paso fundamental de su camino vocacional.

Juan, de 33 años, nació en Tintina y es hijo de Juan Orlando Paz y Gabriela Orellana. Según contó, su camino de fe comenzó desde muy pequeño en el seno familiar, especialmente gracias a su abuela Matilde, quien le enseñó a rezar el rosario y sembró en él las primeras inquietudes espirituales.

Con el paso de los años, esa semilla fue creciendo. Tras finalizar la escuela secundaria, el joven comenzó a discernir su futuro y descubrió que su lugar estaba cerca de la Iglesia, participando en grupos juveniles, colaborando en la parroquia y brindando catequesis. “Era lo que me llenaba el corazón y le daba sentido a mi vida”, expresó.

Ese proceso lo llevó a descubrir su vocación sacerdotal. A los 23 años ingresó al seminario en Tucumán, donde comenzó su formación en el año 2016, etapa que actualmente se encuentra finalizando dentro de lo que se denomina formación inicial.

Juan Paz también explicó el sentido de la cita bíblica elegida para la ocasión, tomada del Evangelio según San Juan ($6,9$), que remite al relato de la multiplicación de los panes. Según señaló, el pasaje destaca la entrega sencilla de quien ofrece lo poco que tiene y cómo esa ofrenda, puesta en manos de Jesús, puede convertirse en milagro y alimentar a muchos.

En ese sentido, explicó que el acolitado es un ministerio estrechamente vinculado al servicio de la Eucaristía, por lo que representa para él un paso más hacia el sacerdocio. “Es ofrecer lo poco que uno tiene, lo que uno es, y ponerlo a disposición, sabiendo que el Señor puede hacer mucho con eso”, expresó.

El seminarista también manifestó su agradecimiento por el afecto recibido en la comunidad de Campo Gallo, lugar donde vive este tiempo de su formación y donde, según afirmó, ha recibido numerosas muestras de cariño y acompañamiento por parte de los fieles. De esta manera, la institución en el ministerio del acolitado marca un nuevo hito en su preparación para el futuro servicio sacerdotal.

Compartir