Alarma industrial: la actividad metalúrgica cayó 10,3% y la capacidad ociosa alcanza niveles críticos

El sector metalúrgico argentino atraviesa uno de sus momentos más difíciles de los últimos cuatro años. Según el último informe de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), la actividad sufrió un desplome del 10,3% en febrero respecto al año anterior, acumulando una baja del 8,2% en lo que va de 2026. El dato más preocupante para la sostenibilidad de las fábricas es el uso de la capacidad instalada, que se hundió hasta el 40,2%, evidenciando que más de la mitad de la maquinaria en las plantas nacionales se encuentra detenida.

La recesión ha golpeado de manera generalizada, afectando rubros estratégicos para la economía:

  • Fundición: -15,0%

  • Bienes de Capital: -14,6%

  • Autopartes: -12,0%

  • Equipamiento Médico: -11,6%

  • Equipo Eléctrico: -10,2%

Elio Del Re, presidente de ADIMRA, advirtió que la demanda interna está en “caída libre”, lo que está deteriorando drásticamente la rentabilidad y poniendo en riesgo el empleo, que ya registró una disminución interanual del 1,8%. Un ejemplo claro de esta crisis es el caso de la fábrica Moura, que decidió cerrar dos líneas de producción locales para comenzar a importar baterías desde Brasil, ante la imposibilidad de sostener la fabricación nacional.

Ante este panorama, representantes de las pymes industriales anunciaron que se movilizarán este jueves al Congreso de la Nación. El objetivo es entregar a los legisladores un documento que detalla la realidad del sector y propone medidas urgentes para reactivar la actividad y proteger los miles de puestos de trabajo que dependen de la industria local en todo el país.

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