A solo una semana del inicio del juicio en Río de Janeiro, Agostina Páez (29) reapareció públicamente en un diálogo íntimo con Moria Casán en La Mañana con Moria. La abogada, que permanece bajo arresto domiciliario y con tobillera electrónica desde enero, se mostró visiblemente afectada por la incertidumbre legal y el hostigamiento que padece en suelo brasileño.
Durante la charla, Páez no ocultó la crisis emocional que atraviesa mientras espera el 24 de marzo, fecha fijada para el inicio del debate oral por presunta injuria racial. “La verdad es que la estoy pasando mal. Tengo demasiada ansiedad, no puedo dormir. Estoy medicada y siento que nada funciona, que nada me puede ayudar”, expresó con la voz quebrada.
La joven detalló que su único sostén clínico proviene de la Argentina, confirmando que recibe asistencia constante de un psicólogo y un psiquiatra de Santiago del Estero, quienes intentan contenerla a la distancia. La presión es doble: además de su situación judicial, Agostina carga con el peso familiar de ser quien cuida a su hermana menor tras el fallecimiento de su madre.
El consejo de “La One” y la estrategia legal
Moria Casán, quien vivió su propia experiencia de detención en el extranjero, intentó fortalecer a la joven con su estilo frontal: “Tratá de descansar, alimentate bien y empezá a ponerte vaselina, amor mío, que te empiece a resbalar todo”, le aconsejó la conductora para intentar sacarle una sonrisa.
En el plano judicial, su defensora Carla Junqueira explicó que la situación en Brasil es sumamente sensible y que la fiscalía busca una condena severa de hasta 6 años de prisión efectiva, argumentando que hubo tres hechos distintos de racismo en aquel bar de Ipanema. La defensa, por su parte, sostiene que los videos carecen de audio y que no hay pruebas suficientes para tal calificación.
Antes de finalizar la entrevista, Agostina lanzó un pedido que conmovió a los televidentes: “Solamente pedirles que no se olviden de mí”. Ante esto, Moria le aseguró que no la dejarían sola y que seguirían de cerca el caso hasta que logre recuperar su libertad y regresar al país.

Vigilancia criminal: “Te estamos esperando”
En las últimas horas, la tensión escaló fuera de los tribunales. Agostina compartió en su cuenta de Instagram capturas de mensajes intimidatorios enviados por el perfil coman_dovermelho10. “Hola Agostina, te estamos esperando. Atte: Comando Vermelho”, rezaba el primer mensaje.
La intimidación se volvió presencial poco después: “Buenos días, estamos enfrente del apartamento donde te hospedas, seguimos vigilándote”, decía un segundo texto acompañado de emojis de armas blancas. Este acoso la obligó a mudarse de urgencia. “Me tuve que mudar lejos de donde está la gente, del turismo. Ahora estoy en un departamento frente a una montaña, sola, porque en mi dirección anterior me fue a buscar gente desconocida”, relató la joven en diálogo con Moria Casán.
