Irán lanza una masiva oleada de misiles e impacta en bases de EE. UU. e Israel

En un lunes que marca un punto de inflexión en el conflicto regional, la Guardia Revolucionaria de Irán ejecutó la operación denominada “Promesa Verdadera 4”. Por primera vez, Teherán puso a prueba en combate real el misil balístico Haj Qasem, bautizado en honor al general Soleimani, en una ofensiva que alcanzó ciudades israelíes y bases militares estadounidenses en el Golfo Pérsico.

El nuevo arsenal: el misil Haj Qasem

Según datos de la agencia Fars, la incorporación de este proyectil representa una amenaza táctica superior debido a sus especificaciones:

  • Alcance: 1.400 kilómetros (capaz de alcanzar cualquier punto en Israel desde suelo iraní).

  • Carga útil: Una ojiva de 500 kilogramos de alta potencia explosiva.

  • Complementos: El ataque incluyó misiles supersónicos Fatah, proyectiles Emad y enjambres de drones suicidas.

La ofensiva fue de carácter multidireccional, impactando en puntos estratégicos de varios países, en Israel, se registraron explosiones en Tel Aviv, Jerusalén y Beit Shamish. El ejército israelí respondió con bombardeos a gran escala sobre infraestructura en Teherán. Se registraron ataques en instalaciones militares en Qatar, Kuwait, Baréin y los Emiratos Árabes Unidos. En Bagdad, un dron impactó dentro del complejo de la Embajada estadounidense, provocando un incendio de magnitud y una instalación petrolera en Fujairah (EAU) fue alcanzada, elevando la tensión en el Estrecho de Ormuz, el paso marítimo más crítico para el crudo mundial.

El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, afirmó que la ofensiva israelí sobre Teherán logró abatir a Alí Larijani, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán. Aunque las autoridades persas no han confirmado el deceso, este hecho habría sido el detonante de la “59ª oleada” de ataques iraníes.

Reacciones internacionales

El presidente de EE. UU. exigió a sus aliados el envío de buques de guerra para escoltar petroleros en el Estrecho de Ormuz, criticando la falta de apoyo internacional. La jefa de diplomacia, Kaja Kallas, fue tajante ante el Parlamento Europeo: “Esta no es la guerra de Europa”, marcando una clara distancia del conflicto directo con Irán. Emmanuel Macron condicionó la ayuda francesa en la seguridad marítima al cese inmediato de los bombardeos intensivos.

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