Robó un lechón, se fugó esposado del patrullero y terminó recapturado

Un episodio tan insólito como accidentado sacudió la tranquilidad de Monte Quemado este martes. Un joven de 23 años, acusado de abigeato, logró escapar de la custodia policial en pleno traslado y con las esposas colocadas, aunque su libertad duró apenas unos minutos.

La secuencia se inició tras la denuncia de un vecino de 40 años por la sustracción de un lechón de su propiedad. Siguiendo rastros y testimonios, los investigadores identificaron al sospechoso: un joven de apellido Pereyra, conocido en la zona bajo el alias de “Tripa”.

Al llegar al domicilio del acusado, la propia madre del joven confirmó las sospechas. Relató que su hijo había regresado a la madrugada en aparente estado de ebriedad con el animal y que ella, por temor, decidió ocultar el lechón —ya faenado— en una zona de monte cercana.

El momento de mayor tensión ocurrió durante la detención. Mientras era trasladado en el móvil policial, y en un descuido de la guardia, “Tripa” logró saltar del patrullero aún esposado e internarse rápidamente en la espesura del monte santiagueño.

La persecución posterior sumó una complicación adicional: un cabo de la policía sufrió una lesión en la rodilla al resbalar en el barro, lo que obligó a suspender momentáneamente el seguimiento a pie.

La fuga terminó cuando la propia hermana del sospechoso se comunicó con la policía para informar que el joven había regresado a la vivienda familiar. Efectivos de la Comisaría Comunitaria N° 22 se desplazaron al lugar y concretaron la recaptura de Pereyra, quien esta vez no opuso resistencia.

Tras ser examinado en el hospital local, el joven quedó alojado en la dependencia policial. La fiscalía de turno caratuló la causa bajo tres cargos, primero abigeato (por el robo del animal), atentado contra la autoridad y resistencia a la autoridad.

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