La nostalgia invadió las redes sociales tras conocerse la puesta en venta del emblemático Complejo Cayococo, ubicado sobre la Autopista Santiago-La Banda. El predio, que marcó a fuego las décadas del 2000 y 2010 como el punto de encuentro inevitable para jóvenes de ambas ciudades, busca nuevos dueños, despertando recuerdos de estudiantinas y noches históricas.
Sin embargo, ante la incertidumbre generada, el equipo de Studio —que funciona dentro del complejo— emitió un comunicado oficial para llevar tranquilidad a su público y ratificar que su proyecto sigue más firme que nunca.
Un refugio de libertad y diversidad
Voceros de Studio enfatizaron que el espacio trasciende lo comercial, consolidándose como un baluarte de la cultura inclusiva en la provincia. “Studio es un lugar icónico y emblemático; es uno de los pocos espacios donde la comunidad LGTBIQ+ puede sentirse verdaderamente libre, sin el peso del ‘qué dirán’. Llevamos 16 años formando parte de la historia y la diversidad santiagueña, y cerrar ni siquiera se nos cruza por la cabeza”, expresaron.

Desde la organización subrayaron el agradecimiento al colectivo LGBT+, resaltando la importancia de mantener vivo un lugar de pertenencia y expresión genuina. “Seguimos con la misma pasión y cuidado de siempre, acompañando al colectivo que también es el nuestro”, concluyeron, asegurando que la actividad del boliche continuará de manera normal pese a la venta del complejo edilicio.
El legado de Cayococo
Mientras Studio asegura su permanencia como refugio de diversidad, la venta del resto del predio marca el cierre de una etapa para la nocturnidad masiva de la autopista. Los santiagueños y bandeños de entre 30 y 40 años han inundado las redes con anécdotas de caminatas, encuentros y amistades que nacieron en ese predio.
