La polémica por la cancelación de la Finalissima entre Argentina y España sumó un nuevo capítulo. El entrenador de la Roja, Luis de la Fuente, salió a aclarar la postura del seleccionado europeo luego de las declaraciones del presidente de la Conmebol, Alejandro Domínguez, quien había asegurado que la Albiceleste era bicampeona porque su rival “no se presentó”.
En conferencia de prensa, el técnico español fue categórico y desmintió esa versión: “Todos los que están aquí me han escuchado desde el primer momento cuál era mi disposición: jugar la Finalissima. Por muchos motivos, entre ellos la posibilidad de ganar un título y enfrentarnos a Argentina”.
Además, el entrenador de 64 años remarcó que esa intención no era solo personal, sino también institucional. “Siempre he dicho que quería disputarla. Exactamente igual que yo, la Federación Española”, afirmó, al tiempo que destacó el trabajo realizado por la Real Federación Española de Fútbol para intentar concretar el encuentro.
De la Fuente también se refirió a la imposibilidad de llevar adelante el partido y desligó de responsabilidades a su federación: “Lamentablemente no se pudo jugar por circunstancias que no tienen que ver con decisiones de la Federación Española”. En ese sentido, valoró la organización de amistosos ante Serbia y Egipto como alternativas tras la cancelación.
El cruce de declaraciones se da en medio de versiones contrapuestas entre las entidades de ambos continentes. Desde Europa, la UEFA había señalado a Argentina como responsable de la caída del encuentro. Sin embargo, la respuesta desde la Asociación del Fútbol Argentino y la CONMEBOL fue inmediata.
Desde Sudamérica sostuvieron que siempre existió voluntad de disputar la Finalissima en sede neutral e incluso aseguraron haber aceptado la propuesta de jugar en Madrid tras una larga negociación impulsada por UEFA.
Así, lejos de apagarse, la controversia por la Finalissima sigue abierta, con posturas enfrentadas entre Europa y Sudamérica sobre los motivos que llevaron a la cancelación de un partido que prometía enfrentar a dos campeones continentales.
