El hijo de un pastor evangélico y líder de una escuelita dominical deberá pasar al menos diez años preso tras ser hallado culpable de hechos de abuso sexual con acceso carnal en perjuicio de niñas y adolescentes que concurrían a las reuniones.
El sujeto fue identificado como Pablo Matías Ezequiel Molina López quien cumplirá prisión efectiva por abuso sexual con acceso carnal (seis hechos) en concurso real. A esta pena se le suma una condena condicional previa por el delito de estupro, lo que eleva su tiempo total en prisión a diez años en Villa Las Rosas.
El juicio se llevó a cabo en el edificio del Poder Judicial de Salta desde el viernes pasado hasta este viernes.
Las audiencias fueron presididas por la jueza Cecilia Flores Toranzo. La fiscal interina Celina Morales Torino representó al Ministerio Público Fiscal (MPF), mientras que la abogada querellante fue Sandra Domené y los defensores fueron Quinteros y Palmier.
La abogada querellante, Sandra Domené, anunció que “casará” el fallo, ya que no cumplió con sus expectativas. La abogada argumenta que la pena impuesta no refleja la gravedad de los delitos, considerando las numerosas denuncias y el fallecimiento de una de las víctimas el año pasado, además de la víctima por la que Molina ya había sido condenado previamente. “Son cuatro víctimas y ocho hechos, no puede ser que la pena sea esa”, declaró Domené.
Se estima que Molina, culpable de abusar de varias mujeres, incluyendo menores de edad y miembros de una iglesia, recibió una pena menor por cada víctima. Cuatro de las víctimas que denunciaron y por las cuales recibió la condena de ocho años, eran miembros de la iglesia liderada por los padres del condenado.
