La segunda edición de la Milán-San Remo femenina se vio sacudida este sábado por un accidente que generó conmoción en el mundo del ciclismo. La protagonista fue Debora Silvestri, quien sufrió una caída estremecedora en uno de los tramos más exigentes del recorrido.
El incidente ocurrió durante el descenso de la Cipressa, a menos de 20 kilómetros de la meta, cuando la carrera entraba en su etapa decisiva. Una montonera en el pelotón, que involucró a corredoras como Kasia Niewiadoma y Kim Le Court, desató el caos en el grupo principal.
En medio del intento por esquivar el accidente, Silvestri perdió el control de su bicicleta y fue literalmente catapultada por encima de la barrera de seguridad. La ciclista cayó varios metros hasta impactar violentamente contra un tramo inferior de la carretera, quedando inmóvil tras el golpe.
Las imágenes de la retransmisión oficial reflejaron la gravedad del episodio, mostrando a la deportista inconsciente, lo que obligó a una rápida intervención de los servicios médicos. Tras ser estabilizada en el lugar, fue trasladada de urgencia a un centro de alta complejidad.
Terrible accidente el que se dió en la rama femenina de ciclismo Milan-San Remo🤯🤯 pic.twitter.com/YZoTMdGCS5
— Anxious Vids🔥 (@Anxiousvids) March 21, 2026
Horas después, su equipo llevó tranquilidad al informar que la ciclista recuperó el conocimiento y se encuentra estable, aunque permanecerá hospitalizada bajo observación mientras se le realizan estudios para descartar lesiones internas o fracturas.
En lo deportivo, la competencia continuó en medio de un clima de fuerte preocupación. La victoria quedó en manos de Lotte Kopecky, quien se impuso en el sprint final por delante de Noemi Ruegg y Eleonora Gasparrini.
Sin embargo, al cruzar la meta, la ganadora dejó en claro el sentimiento del pelotón: su preocupación por el estado de sus compañeras tras el dramático accidente que marcó la jornada en la Cipressa.
