La justicia francesa ha puesto la lupa sobre el magnate Elon Musk tras una grave sospecha de la Fiscalía de París, que vincula la proliferación de contenidos sexuales explícitos generados por inteligencia artificial en la red social X con una maniobra financiera para inflar el valor de sus empresas. Según el organismo, existe la hipótesis de que Musk habría fomentado deliberadamente la difusión de estos “deepfakes” a través de su chatbot Grok para mejorar “artificialmente” la posición de la firma antes de una fusión clave.
El objetivo final de esta estrategia sería potenciar la salida a bolsa, prevista para junio de 2026, de la nueva entidad que surgirá de la integración entre SpaceX y X AI.
La denuncia, que ya fue remitida al Departamento de Justicia de los Estados Unidos y a la Comisión del Mercado de Valores (SEC), sostiene que la polémica generada por estos contenidos no fue un error algorítmico, sino una herramienta calculada para alterar la valuación corporativa. Esta investigación amplía una causa previa que ya enfrentaba la red social en territorio francés por la supuesta utilización de algoritmos para interferir en la política local y la difusión de negacionismo. En febrero pasado, la tensión escaló cuando la justicia citó a Musk a una entrevista voluntaria y realizó allanamientos en las oficinas de la compañía en Francia, procedimientos que el empresario tildó rápidamente como un “ataque político”.
Este nuevo frente judicial se suma a un historial de conflictos de Musk con los reguladores del mercado. Recientemente, un jurado estadounidense lo declaró culpable de engañar a inversionistas al manipular el precio de las acciones de Twitter durante el proceso de adquisición en 2022, sumado a antecedentes similares con su empresa Tesla.
Mientras el Reino Unido y la Unión Europea mantienen abiertas sus propias investigaciones por la creación de contenidos que involucran a mujeres y menores de edad, la sospecha central en París radica en que el escándalo mediático y el tráfico generado por la IA fueron piezas de un engranaje financiero para inflar el patrimonio del multimillonario antes de su próxima gran movida corporativa.
