Una jornada de ventas concluyo de la peor manera ayer en el barrio Ejército Argentino, aparentemente por un conflicto por los lugares de venta. Un grupo de puesteras protagonizaron una pelea en la que tuvo que intervenir la policía para frenar las agresiones físicas.
Esta mañana, una vendedora escrachó a otra a través de las redes sociales y la acusó de haber enviado a “una patota de mujeres y su marido” para amedrentar a su empleada. Pues, según explicó, el conflicto viene de hace rato, cuando la señalada comenzó a vender los mismos productos que la denunciante.
“Hace 4 años nos encontramos vendiendo en los puestos de los cajeros automáticos del barrio Ejército Argentino. Hace un año y pico llegó esta mujer con su mardo a vender las mismas cosas que vencíamos nosotros. Lo mismo tal cual”, relató la usuaria en Facebook.
Según explicó, cada vez que ofrecían un producto nuevo, “pasaba 2 días y llevaban lo mismo”. “Hacíamos el pan de distinta forma y llevaban lo mismo. Todas las veces así”. Pero además, empezaron los conflictos por el lugar que ocupaba cada puesto.
“Se ponían delante de nostros tapánonos”, reveló la mujer y agregó que cuando ellos se iban hacia el costado, el matrimonio se instalaba al lado.
La hostilidad terminó cristalizándose en las redes sociales, donde ambas puesteras se cruzaron. “Ella aclaró que ‘el sol sale para todo’, pero cuando uno es bueno y hace las cosas de corazón, no como esta señora, que no sé si se le puede llamar señora, mandó una patota de mujeres y su marido a pegar a la chica que tenemos trabajando ahí”, digo muy indignada.
A su vez, contó que les tiraron la mercadería al suelo. “¿Con qué necesidad? –se preguntaba- Vivimos de esto, nos perjudicamos las dos. Solo lo hiciste por daño, por mala, porque viste que tenemos nuestros clientes, porque te ensañaste con nosotros, con nuestra empleada”.
Finalmente, la vendedora reflexionó sobre lo ocurrido y planteó que “no es necesario hacer las cosas con maldad porque al que las hace de corazón le va bien. Y todo vuelve”.

