En medio del dolor que atraviesa a la provincia por el caso de Agostina Páez, su tía, Patricia Martínez, compartió una profunda reflexión que interpela directamente a la sociedad santiagueña. Lejos de buscar una respuesta técnica, Martínez pone el foco en la realidad del acoso y la desprotección que sufren las mujeres. “Estamos viviendo una realidad que duele. Más de una mujer muere por día. Y no son números: son historias, son vidas, son familias atravesadas por el dolor”, comienza el texto que rápidamente comenzó a circular en redes sociales.
El peso del silencio y el acoso
Para la familia de Agostina, lo que sucede con la joven no puede leerse como un hecho aislado, sino como el síntoma de algo “más profundo” que el inconsciente colectivo está intentando gritar. Patricia destaca la soledad que enfrentan muchas mujeres al denunciar: “El acoso es una realidad que atraviesa a muchísimas mujeres. Y lo más desgarrador es que muchas no encuentran justicia… encuentran culpa. Encuentran dudas”.
Un llamado a la conciencia social
La carta abierta es, sobre todo, un pedido de responsabilidad al opinar y de construcción de una sociedad que acompañe en lugar de condenar sin entender el trasfondo de los hechos. “Cuando una mujer habla —o reacciona— no siempre está sola: habla también por muchas otras que no pudieron, que no supieron o que no fueron escuchadas”, sentencia Martínez.
El mensaje cierra con un anhelo de transformación: “Que este momento nos despierte. Que nos haga más humanos. Que nos haga mejores”.

