Una investigación iniciada por el aviso de vecinos terminó con un importante golpe al narcomenudeo: la policía desmanteló un punto de venta ilegal de drogas y detuvo a varias personas vinculadas a la actividad.
El procedimiento fue el resultado de semanas de tareas de inteligencia, vigilancia y recolección de pruebas que permitieron confirmar el funcionamiento de una red dedicada a la comercialización de estupefacientes desde una vivienda particular.
Detenciones gracias a la aplicación
El operativo se concretó en la ciudad de Neuquén capital, luego de que una denuncia anónima realizada a través de la aplicación “Neuquén Te Cuida” alertara sobre movimientos sospechosos en una casa ubicada en la intersección de 1º de Enero y Coronel E. Racedo.
A partir de ese dato, los investigadores comenzaron un seguimiento que evidenció un constante ir y venir de personas, especialmente durante la tarde y la noche, lo que reforzó la hipótesis de venta de drogas en el lugar.
Según se informó, quienes residían en el inmueble habían instalado cámaras de seguridad para controlar el exterior, una maniobra que complicó las tareas policiales durante la pesquisa.
Con los elementos reunidos, la fiscalía autorizó un allanamiento que se extendió por alrededor de cuatro horas y permitió confirmar la actividad ilícita.
Durante el procedimiento, se incautaron más de un centenar de dosis de cocaína fraccionada, además de otros envoltorios con la misma sustancia en estado compacto y una cantidad menor de cannabis. También se secuestró una suma superior a los 700 mil pesos en efectivo, teléfonos celulares, anotaciones relacionadas con la venta, materiales de fraccionamiento y una réplica de arma de fuego.
Como resultado del operativo, dos hombres fueron detenidos y una tercera persona quedó imputada. De acuerdo con la investigación, en la vivienda residían un joven de 27 años junto a su madre, de 43, quienes estarían directamente vinculados a la comercialización de drogas.
El accionar delictivo, que se concentraba principalmente en horarios vespertinos y nocturnos, había generado preocupación entre los vecinos por el movimiento constante y los posibles conflictos derivados de la actividad.
