Cuatro patovicas detenidos por matar a un hombre frente a su hijo

La salida de un bar en la localidad bonaerense de San Miguel se transformó en una escena de terror puro. Rogers, un hombre de 51 años, murió tras una brutal paliza propinada por el personal de seguridad del local “Suttón Bar”. Lo que comenzó como una discusión en la puerta del boliche, ubicado en Las Heras y Paunero, escaló en segundos a una agresión física desproporcionada que terminó con la vida de Rogers en plena vía pública. El dato más desgarrador: su hijo de 23 años fue testigo presencial de cómo los guardias terminaban con la vida de su padre.

La hipótesis: asfixia mecánica

La fiscal Lorena Carpovich, a cargo de la UFI N°21, maneja una hipótesis escalofriante tras las pericias preliminares: Rogers habría muerto por asfixia mecánica. Según la investigación, los patovicas lo habrían tomado fuertemente del cuello para “reducirlo” durante la gresca, cortándole el suministro de aire hasta provocarle un colapso fatal. Ante la gravedad de los hechos, la justicia ordenó la detención inmediata de los cuatro empleados de seguridad involucrados, quienes ahora enfrentan una causa caratulada como homicidio.

El municipio procedió a la clausura inmediata de Suttón Bar, mientras la policía secuestraba los equipos de grabación de las cámaras de seguridad del local y de la zona. Estas imágenes, junto al testimonio del hijo de la víctima y de otros dos acompañantes, serán fundamentales para determinar el grado de ensañamiento y si existió una orden directa del dueño del bar o una negligencia criminal en los protocolos de seguridad. La fiscalía busca establecer si el uso de la fuerza fue una respuesta defensiva o, como todo indica, un ataque coordinado y mortal contra un hombre desarmado.

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