Reactivan la búsqueda de los jubilados desaparecidos y crece la sospecha criminal

A más de cinco meses de aquel fatídico 11 de octubre de 2025, el caso de Pedro Alberto Kreder y Juana Inés Morales vuelve a foja cero pero con una carga de sospecha mucho más pesada. La Justicia de Chubut reactivó las tareas de la brigada de investigaciones ante la presión de una familia que no acepta la teoría de un simple accidente. Para Gabriela, hija de Pedro, hay un dato que no cierra: su padre era un experto conocedor de la zona y el trayecto hacia Camarones por la Ruta 3 era “sencillo”. “Algo hizo que cambiaran de camino”, asegura la mujer, instalando la hipótesis de que una tercera persona pudo haber desviado o interceptado el vehículo.

La investigación se centra hoy en dos elementos que para los peritos son “inquietantes”. Primero, las condiciones en las que apareció la camioneta, que no coinciden con la dinámica de un extravío común. Segundo, el cambio de rumbo que la pareja tomó antes de desaparecer de los radares. ¿Por qué un hombre de 80 años, lúcido y conocedor del terreno, abandonaría la ruta principal? Para la familia, la falta de pruebas físicas de violencia no descarta una intervención externa. Las hijas de Juana fueron las primeras en dar la alarma cuando la mujer no regresó a su trabajo ni al cuidado de su madre el lunes posterior al viaje, iniciando una búsqueda que hoy, medio año después, sigue sin cuerpos, sin rastros y con más preguntas que certezas.

Compartir