En una movida política y social sin precedentes, el intendente Ramón González logró lo que parecía imposible: sentar en una misma mesa a todos los sectores de la vida civil y estatal para hacerle frente a la emergencia hídrica. Bajo el lema de que “aquí no hay lugar para intereses individuales”, Loreto conformó un Comité de Emergencia histórico donde participan desde Bomberos y Policía hasta clubes deportivos, iglesias, comerciantes y el Hospital local. La misión es clara: que la ayuda llegue a los barrios afectados de forma directa, sin burocracia y sin mezquindades.
Para que esto no quede solo en una foto, González ya puso a funcionar cuatro comisiones estratégicas (Salud, Transporte, Educación y Social) que están en el territorio haciendo el relevamiento de necesidades minuto a minuto. El despliegue busca optimizar cada recurso municipal y privado para proteger a las familias que hoy sufren el acoso del agua.
Con esta red de contención, Loreto sienta un precedente en la provincia sobre cómo la organización colectiva es la única herramienta real para ganarle a la adversidad climática en nuestro interior profundo.
