En la antesala de una jornada decisiva para su situación judicial, Agostina Páez, la joven santiagueña que se encuentra en Brasil acusada por un grave hecho, rompió el silencio en una entrevista televisiva y dejó definiciones contundentes sobre su presente, su arrepentimiento y el proceso que enfrenta.
Durante su participación en el programa “A la Barbarossa”, que se emite por Telefe, la joven se mostró visiblemente afectada por el contexto que atraviesa. “Soy una bola de nervios”, expresó al inicio, al tiempo que confirmó que lleva tres meses en el país vecino bajo un régimen de monitoreo con tobillera electrónica.
Páez explicó que, si bien no tiene una prisión domiciliaria estricta, evita salir por cuestiones de seguridad. En ese sentido, reveló que recibe amenazas constantes: “Todos los días. Si no son amenazas, son insultos”, afirmó.
Uno de los puntos más sensibles de la entrevista fue cuando se refirió al hecho que derivó en su detención. La joven reconoció su responsabilidad y aseguró que su reacción fue equivocada.
“Me arrepiento un montón. No dimensioné el contexto. Hoy entiendo la gravedad”, sostuvo. Además, explicó que actualmente se encuentra estudiando la historia y el contexto social de Brasil para comprender mejor el impacto de lo ocurrido.
En esa línea, remarcó que su accionar fue una reacción ante una situación previa, aunque aclaró: “No justifico para nada mi actitud. Reaccioné de la peor forma”.
Sobre el proceso judicial, Páez indicó que enfrenta tres cargos, lo que eleva la posible condena a un máximo de 15 años de prisión. Según explicó, su defensa busca desestimar parte de las acusaciones, especialmente aquellas que —asegura— no pueden ser comprobadas con pruebas.
Su abogada, que también participó de la entrevista, señaló que el objetivo principal es que la joven pueda regresar a la Argentina, incluso si debe cumplir una eventual condena en el país.
Páez contó que mantiene contacto permanente con su familia y amigos mediante videollamadas, y que recibe tratamiento psicológico y psiquiátrico a distancia. “Es una situación muy dura. Estoy todo el tiempo acompañada de esa forma”, relató.
Además, recordó que en un primer momento no pudo pedir disculpas públicamente por recomendaciones legales, aunque aseguró que esa siempre fue su intención. “Hoy entiendo mucho más y puedo empatizar”, afirmó.
La joven enfrentará una audiencia determinante en las próximas horas, donde el juez podría definir el rumbo de la causa. Entre las posibilidades, se evalúa una eventual condena, la continuidad del proceso o incluso la posibilidad de que regrese a la Argentina.
Mientras tanto, Páez insistió en su deseo de volver: “Lo único que me importa es regresar a mi provincia y sentirme segura”.
