Raúl Esteban Ithuralde, es profesor de la Universidad Nacional de Santiago del Estero, científico e investigador del Instituto de Estudios para el Desarrollo Social y coordinador del grupo Educación, Ambiente, Hábitats y Territorios y en el día de hoy participó de la audiencia pública convocada para debatir la modificación de la Ley de Glaciares.
La jornada comenzó con un pedido de impugnación por parte de legisladores de la oposición, quienes señalaron que no se estaría cumpliendo con la normativa que garantiza la participación de la sociedad civil y de organizaciones en el ámbito de la Cámara de Diputados.
En ese contexto, Ithuralde tomó la palabra entre cientos de oradores, en representación de la UNSE, y advirtió que el proyecto “ya se discutió en el Senado sin audiencia previa, lo cual es preocupante”. Además, destacó la masiva participación ciudadana al señalar: “Vengo de Santiago del Estero y me inscribí, al igual que más de 100 mil personas de todo el país, ante un hecho histórico mundial sin precedentes”.
Durante su exposición, el investigador alertó sobre las consecuencias que podría tener la modificación de la ley para la provincia. “Santiago del Estero tiene mucho que perder si se reducen las protecciones de las aguas dulces en las áreas glaciares y periglaciares”, afirmó.

“El agua del Rio Dulce nace en las montañas que hoy se quieren desproteger”
El docente explicó la relevancia estratégica de la cuenca del río Salí-Dulce, la más extensa del noroeste argentino, que abastece a más de dos millones de personas en provincias como Salta, Tucumán, Catamarca, Santiago del Estero y Córdoba. Remarcó que esta cuenca provee agua potable a ciudades clave como la capital santiagueña, La Banda, Termas de Río Hondo y Loreto, además de numerosas localidades rurales.
Asimismo, subrayó que más del 55% de la población provincial depende de este sistema hídrico, por lo que “no hay alternativa”. “El agua del río Dulce nace en las montañas que hoy se quieren desproteger”, advirtió, al tiempo que remarcó su importancia para el consumo humano directo en los principales conglomerados urbanos.
Ithuralde también hizo foco en el impacto productivo, al señalar que el 100% de la producción hortícola de la provincia —como zanahoria, tomate, cebolla y berenjena— depende de estos recursos. Indicó que estos productos abastecen a empresas de otras provincias e incluso a cadenas internacionales, además de generar exportaciones y divisas para el país. En la misma línea, mencionó la actividad turística vinculada al embalse de Termas de Río Hondo, y advirtió que una eventual afectación del recurso hídrico podría perjudicar cadenas de valor que generan más empleo que la minería.
Por otra parte, recordó que la cuenca ya enfrenta problemas ambientales, como mortandad de peces producto de la contaminación orgánica e industrial, en particular por desechos de la industria alcoholera provenientes de Tucumán, lo que ha impactado en la biodiversidad hasta la laguna Mar Chiquita.
Finalmente, el investigador señaló como un agravante la falta de consulta a los pueblos originarios de Santiago del Estero que habitan en las cuencas altas del Salí y del Dulce, remarcando la necesidad de garantizar su participación en decisiones que afectan directamente sus territorios y recursos.
