Bajo la conducción del empresario Leonardo Scatturice, vinculado al entorno libertario, la aerolínea inició un fuerte ajuste sobre sus 1.500 empleados y puso en duda su continuidad en el país tras incumplir promesas de inversión millonarias.
La situación de la aerolínea Flybondi ha escalado de problemas logísticos a una crisis estructural profunda que derivó, este miércoles, en el lanzamiento de un plan de retiros voluntarios para sus 1.500 empleados. Este movimiento, liderado por el empresario Leonardo Scatturice —quien asumió el mando en junio de 2025 con promesas de una inversión de 1.700 millones de dólares—, expone la fragilidad del modelo aerocomercial impulsado por el gobierno de Javier Milei. El anuncio, realizado de manera abrupta mediante videoconferencia, fue calificado por los gremios como un método deshumanizado que precede a un posible vaciamiento, dejando abierta incluso la posibilidad de que la compañía traslade sus operaciones a Paraguay para reducir costos operativos.
Vínculos políticos y deterioro del servicio
El trasfondo de esta crisis no pasa desapercibido en el ámbito político, dado que Scatturice mantiene vínculos estrechos con el asesor presidencial Santiago Caputo y sectores del trumpismo en Estados Unidos. A pesar de estas conexiones con el poder, la realidad de la empresa muestra un giro abrupto hacia el achique tras haber recibido recientemente multas millonarias por parte de provincias como Río Negro debido a constantes incumplimientos. Con apenas uno de cada cinco vuelos llegando en horario, Flybondi arrastra una reputación deteriorada por cancelaciones y fallas técnicas que ponen en jaque su viabilidad dentro del esquema de “Cielos Abiertos” que promueve el Ejecutivo Nacional.
El impacto en el NOA y la incertidumbre laboral
Desde la Asociación del Personal Aeronáutico (APA) señalaron que este movimiento representa un golpe seco para las delegaciones del interior, especialmente en provincias como Salta y Tucumán, donde cientos de familias se encuentran en vilo por la estabilidad de sus puestos. El referente gremial Juan Pablo Armanino denunció que los empleados enfrentan diariamente la furia de los pasajeros por las reprogramaciones, trabajando sin los recursos mecánicos necesarios. El plan de retiros, que incluye medio salario adicional y seis meses de cobertura médica, es visto como el preludio de una deslocalización que impactará de lleno en la conectividad de Santiago del Estero y el empleo local en todo el Norte Grande.
