La situación judicial de la abogada santiagueña, Agostina Páez (29) en Río de Janeiro sumó en las últimas horas un nuevo capítulo de tensión política y diplomática, tras la decisión del juez de la causa de mantener vigentes las restricciones que le impiden regresar a la Argentina.
El caso, que se tramita por una acusación de injuria racial, había generado expectativas favorables luego de que tanto la Fiscalía como la querella avalaran la posibilidad de que la joven volviera al país mientras avanzaba el proceso. Sin embargo, el magistrado dio marcha atrás y resolvió que permanezca en territorio brasileño hasta la sentencia.
Contactos políticos y gestiones cruzadas
En este contexto, Stefany Budán, abogada y pareja de Mariano Páez —padre de la joven— reveló a Info del Estero que mantuvo contacto con la Senadora, Patricia Bullrich, quien le transmitió que el Gobierno nacional sigue de cerca la situación. “Ella me ha dicho que va a hablar con diferentes personas, que van a tomar intervención”, explicó.
Según Budán, distintos actores políticos comenzaron a involucrarse en el caso aunque la familia asegura que no solicitó esas intervenciones.

La abogada también apuntó contra la diputada Marcela Pagano y el expresidente Alberto Fernández, al señalar que habrían realizado gestiones por su cuenta en Brasil. “Ni Mariano ni yo hacemos política, y mucho menos Agostina y de repente nos encontramos con que se adjudican intervenciones”, expresó. “Ha comenzado una especie de hostigamiento de esta diputada que quería que Agostina diga que gracias a Alberto Fernández han salido bien las cosas y ella se ha negado porque uno no sabe si creer o no”, explicó.
Versiones contrapuestas
De acuerdo al relato de Budán, tras conocerse un resultado favorable inicial en la audiencia, Pagano habría insistido en que Agostina agradeciera públicamente a Fernández, algo que la joven rechazó ante la incertidumbre sobre el alcance real de esas gestiones.
En paralelo, la situación derivó en un conflicto mayor entre distintos sectores. Según la letrada, el canciller Pablo Quirno organizó una conferencia de prensa en la embajada argentina en Brasil, lo que habría generado malestar en el entorno del expresidente. “Dos horas después de esa conferencia el juez se ha hecho atrás de lo que había decidido”, comentó.
Budán sostuvo que Fernández se habría mostrado molesto porque el canciller se adjudicó avances en el caso. Incluso, afirmó que la falta de reconocimiento público a su intervención habría confirmado que existieron gestiones directas con el presidente brasileño Luiz Lula da Silva.
Tras esa conferencia encabezada por el Canciller, siempre según esta versión, el juez cambió su postura inicial y decidió mantener las medidas cautelares. Ahora, cualquier posibilidad de que Agostina Páez salga de Brasil quedó supeditada a la presentación de los alegatos finales y al dictado de la sentencia, que podría conocerse en un plazo estimado de entre 15 y 20 días.
