La investigación por los vuelos privados del Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sumó este viernes el testimonio de Vanesa Tossi, secretaria del piloto Agustín Issin Hansen. La mujer se presentó ante la justicia y no solo ratificó que el periodista Marcelo Grandio pagó el polémico traslado desde Punta del Este, sino que reveló presiones para ocultar la operación.
Lo potente de la declaración de Tossi radica en la transparencia contable del viaje. Según la testigo, Grandio —amigo personal de Adorni— habría solicitado explícitamente que el servicio no fuera facturado. Sin embargo, la empresa del piloto Issin se negó a omitir el registro legal del vuelo, una decisión que hoy resulta vital para la trazabilidad de los fondos que busca el juez Lijo.
Pero hubo algo más trascendente y desconcertante que la declaración de la secretaria. Durante la audiencia en los tribunales de Retiro, mientras ella respondía las preguntas de la fiscalía, su teléfono recibió un mensaje de Grandio.
“Vane, ¿podés hablar?”, rezaba el chat de WhatsApp que ingresó en ese preciso instante. Tossi aseguró que no fue un hecho aislado. Afirmó que, desde que el escándalo tomó estado público, el periodista la llamó en reiteradas ocasiones mostrándose “muy nervioso” por las repercusiones del tema.
Este suceso fue incorporado de inmediato a las actuaciones de la causa como una prueba de los intentos de contacto entre uno de los principales investigados y un testigo clave.
Además, la mujer aportó detalles sobre cómo se gestó la contratación. Según su relato, el periodista de la TV Pública es un cliente habitual del bróker aéreo de Issin. Al iniciar las gestiones para el vuelo del 9 de febrero, el comunicador mantuvo el anonimato de sus pasajeros, indicando simplemente que quería invitar a “una familia” a su casa en Uruguay.
Fue recién después de acordar la tarifa cuando Grandio “blanqueó” que los invitados de honor eran el Jefe de Gabinete y su círculo familiar. Con estos nuevos datos, la Justicia busca determinar si el pago de este viaje por parte de un contratista de medios estatales (Grandio) configura un beneficio indebido para el funcionario público.
