En una reciente y extensa entrevista en el programa de streaming Las tres anclas, el ministro de Economía, Luis Caputo aseguró que si el Banco Central “no comprara u$s100 millones por día, el dólar estaría a $1.100″.
El titular del Palacio de Hacienda aseguró que la Argentina atraviesa niveles récord en actividad, exportaciones y consumo, al tiempo que defendió la estrategia cambiaria del Gobierno para evitar una caída mayor en el valor de la divisa estadounidense.
Uno de los puntos más técnicos y comentados fue la revelación sobre la dinámica del mercado de cambios. Caputo fue tajante al explicar por qué el Banco Central (BCRA) interviene diariamente comprando divisas.
Según el ministro, la demanda de pesos es tan alta que, si el BCRA no comprara cerca de u$s100 millones por día, el valor del dólar caería hasta los $1.100. Esta intervención busca evitar una apreciación excesiva del peso que pueda afectar la competitividad en el corto plazo, contradiciendo las versiones que hablan de una “escasez” de divisas.
A su vez, criticó a los sectores que difunden una visión negativa de la coyuntura actual. Calificó de “absurdo” que se instale la idea de que el Gobierno atraviesa una de sus peores semanas cuando, según los datos oficiales, se están batiendo récords históricos.
Y comparó la situación actual con el segundo semestre de 2023, cuando se decía que la gente no llegaba a fin de mes, pero los resultados electorales y los datos de crecimiento del 1,3% en ese trimestre terminaron desmintiéndolo.
Fin de los subsidios a empresarios
Para el ministro, el cambio de modelo es profundo y busca beneficiar al consumidor por sobre el “empresariado prebendario”. Explicó que la economía está en una transición donde ya no se subsidia a quienes no son competitivos.
Puso como ejemplo el caso de FATE, una empresa que cierra porque ya no puede “cazar en el zoológico”, en contraposición a Lumilagro, una firma que busca activamente las oportunidades que ofrece la nueva apertura económica.
Respecto a cómo la gente percibirá estas mejoras, Caputo señaló que la reforma laboral es la herramienta clave. Destacó que el costo de contratar a un nuevo empleado bajó drásticamente del 18% al 2%, eliminando los incentivos para el trabajo informal y terminando con la “industria del juicio”.
“Pasamos de un modelo de escasez, productos carísimos y falta de crédito, a uno donde todos tienen acceso a más opciones, mejores precios y financiamiento”, subrayó, vinculando la estabilidad macroeconómica con la reaparición de los préstamos para la clase media.
