Domingo de Ramos sin precedentes: prohíben la misa oficial en el lugar más sagrado del cristianismo

La policía impidió el ingreso del Cardenal Pierbattista Pizzaballa alegando “motivos de seguridad” por la guerra con Irán. Presidentes como Sánchez, Macron y Meloni condenaron el hecho como un ataque a la libertad religiosa. “Es un grave precedente”, denunció el Patriarcado Latino tras siglos de tradición interrumpida.

En un hecho que no se registraba desde hace cientos de años, la policía de Israel impidió este domingo que el Patriarca Latino de Jerusalén, cardenal Pierbattista Pizzaballa, oficiara la misa de Domingo de Ramos en la Iglesia del Santo Sepulcro. El religioso y su comitiva se desplazaban solos, sin procesión, cuando fueron interceptados por los agentes y obligados a dar media vuelta. Desde el inicio de la guerra el pasado 28 de febrero, Israel ha impuesto restricciones severas, limitando los actos públicos a solo 50 personas, pero este bloqueo directo a la máxima autoridad católica encendió las alarmas globales.

“Preocupación por la seguridad” vs. “Ataque a la fe”

El primer ministro Benjamin Netanyahu defendió el accionar policial asegurando que no hubo “mala intención”, sino una preocupación real por la seguridad del Cardenal ante el conflicto con Irán. Sin embargo, la respuesta de Europa fue fulminante. El presidente de España, Pedro Sánchez, calificó la medida como un “ataque injustificado a la libertad religiosa”. En la misma línea, Emmanuel Macron (Francia) y Giorgia Meloni (Italia) denunciaron la violación del estatuto de los Lugares Santos. Italia, incluso, confirmó que convocará al embajador de Israel para exigir explicaciones formales.

“La guerra no borrará la resurrección”

Ante la imposibilidad de entrar al Santo Sepulcro, el Cardenal Pizzaballa celebró una misa mucho más reducida en la Basílica de Getsemaní, en el Monte de los Olivos. “Hoy no llevamos palmas en procesión; en su lugar, llevamos la cruz”, expresó ante un pequeño grupo de fieles. El Patriarcado Latino ya había cancelado la tradicional procesión que atrae a miles de personas cada año, buscando cumplir con las normas de seguridad, por lo que el bloqueo de hoy fue considerado una medida “irrazonable y desproporcionada” que ignora la sensibilidad de miles de millones de creyentes.

Un clima de incertidumbre para la Semana Santa

Este incidente marca un inicio sombrío para la Semana Santa 2026. La clausura de los lugares sagrados en Jerusalén por parte de la policía israelí genera incertidumbre sobre qué pasará el próximo Viernes Santo y el Domingo de Pascua. Mientras el gobierno de Netanyahu sostiene que todos los centros de culto están cerrados por la guerra, la comunidad internacional presiona para que se respete el derecho internacional y la diversidad de credos en una ciudad que es el corazón espiritual del mundo.

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