El Tribunal Superior de Justicia unificó tres causas graves en su contra por robo de celulares, amenazas de muerte y vandalismo. La Justicia rechazó los planteos de la defensa y elevó el caso a juicio oral. El abogado de la querella, Carlos Nayi, confirmó que la escala penal por el “concurso de delitos” no es excarcelable.
La hija de Jorge Rial quedó acorralada por tres expedientes que se remontan al año 2022. El primer hecho que se le imputa es el robo de siete dispositivos móviles en el local de telefonía de su expareja, Facundo Ambrosioni. Según la investigación, el delito quedó registrado en cámaras de seguridad y habría sido admitido por la propia Morena en mensajes de WhatsApp. El segundo frente judicial incluye amenazas de muerte peritadas contra su exsuegro, a quien le habría advertido: “No va a quedar nadie vivo si nos denuncian”. Finalmente, se le atribuye el vandalismo de un vehículo y el robo de su patente.
A lo largo del proceso, Morena Rial intentó frenar el avance de la justicia ofreciendo dinero a los damnificados para evitar el banquillo de los acusados. Sin embargo, todas las ofertas fueron rechazadas. El Dr. Carlos Nayi, representante de la querella, fue tajante: “El Tribunal ha resuelto rechazar el último esfuerzo desesperado por evitar el juicio oral”. Los cargos que se le atribuyen formalmente son robo, hurto reiterado, coacción y amenazas, un combo legal que complica seriamente su libertad.
Las opciones de la defensa
Con la elevación a juicio confirmada, Morena tiene dos caminos posibles. Si decide ir a un juicio oral completo y es hallada culpable, la pena máxima podría alcanzar los 12 años de prisión efectiva. La única alternativa para reducir la condena sería aceptar un juicio abreviado. Para esto, la mediática debería declararse culpable de todos los cargos, lo que podría bajar la pena a unos 3 años, aunque esto marcaría un antecedente penal irreversible en su legajo.
Debido a que el proceso se desarrolla bajo la jurisdicción cordobesa, Morena Rial deberá trasladarse a esa provincia para cumplir con los actos procesales. El panel del programa Infama detalló que la situación ya no permite más dilaciones técnicas. Mientras la joven intenta rehacer su vida en Buenos Aires, la justicia cordobesa avanza con celeridad para fijar la fecha del debate oral que definirá su futuro inmediato.
