El caso de un presunto abuso sexual en contra de una mujer de 62 años que habría sufrido abuso sexual por parte de dos hombres sumó un nuevo capítulo que complejiza el caso ya que involucra supuesta venta de cocaína por parte de la hija de la víctima, quien también denunció a los autores.
El ilícito se produjo en una vivienda del barrio Los Naranjos de La Banda, y es materia de investigación judicial. Tras viralizarse un video de la hija de la víctima en redes sociales, donde señala a “Pachy” Irazábal y a “Alesito” Suárez como presuntos autores del ataque, uno de los acusados salió a responder públicamente.
A través de un video difundido en redes, Irazábal negó haber participado del hecho y sostuvo que la acusación estaría relacionada con un conflicto previo. “De nada de lo que se me acusa es cierto”, expresó.
Además, aseguró que la bronca de la mujer estaría vinculada a una supuesta disputa por objetos y drogas. “La bronca personal de esta mujer es por cosas que se le han sacado de la casa”, y muestra “bolsitas” de cocaína que estaría fraccionada para la venta.
En el mismo video, también lanzó acusaciones contra la denunciante y sostuvo que comercializaría drogas. “Cada cinco gramos los vende a 45 mil o 50 mil pesos”, manifestó y dijo que la raíz de la denuncia inicial es que ellos se apoderaron de las drogas debido a que perjudica a los “guachines del barrio”.
Denuncia inicial
De acuerdo con la denuncia radicada en la Comisaría de la Mujer y la Familia N° 12, el hecho ocurrió cerca de las 5.30, cuando dos hombres habrían ingresado a la vivienda de la víctima.
Según el relato brindado ante la Policía, la mujer se había levantado para ir al baño y, al regresar a su habitación, encontró a dos sujetos dentro de la casa.
Siempre de acuerdo con la denuncia, los hombres la habrían amenazado para evitar que gritara y luego la obligaron a dirigirse hasta el dormitorio.
La víctima aseguró que uno de los sospechosos, conocido por el alias “Alesito”, abusó sexualmente de ella mientras el otro acusado, de apellido Irazábal, intentaba maniatarla con un cable. Posteriormente, ambos habrían continuado recorriendo la vivienda en busca de dinero y objetos de valor.
La denuncia sostiene que los sospechosos se llevaron teléfonos celulares, electrodomésticos, una garrafa y mercadería.
La investigación quedó a cargo de la fiscal Ana Carolina Azar, de la Unidad de Delitos Contra la Integridad Sexual, quien ordenó distintas medidas para intentar ubicar y detener a los sospechosos, que ya habrían sido identificados.
