El conflicto se desató tras una serie de posteos en la red X (ex Twitter), donde Ferreira lanzó calificativos despectivos contra la cantante, a quien tildó de “gorda comunista” y replicó mensajes aún más agresivos. Las expresiones provocaron un inmediato rechazo en distintos sectores, especialmente en Tucumán, tierra natal de la artista.

En declaraciones a la prensa, Maby Sosa, sobrina de la intérprete, manifestó su indignación y confirmó que la familia avanzará con acciones legales. “Es una vergüenza que un funcionario hable así en nombre de los tucumanos”, expresó, al tiempo que denunció un intento de desprestigiar un legado cultural de alcance internacional.
Por su parte, Ferreira intentó justificar sus dichos con nuevas publicaciones, en las que sostuvo que separa “el talento de la ideología”, aunque volvió a utilizar términos ofensivos. Sus declaraciones generaron malestar dentro de la radio pública, cuyo nombre rinde homenaje a la reconocida artista.

El episodio reavivó tensiones políticas y culturales, y puso en el centro del debate el rol de los funcionarios públicos y el respeto por figuras emblemáticas de la cultura argentina.
