El dramático episodio ocurrió en el edificio central del Hospital Churruca. Según versiones periodísticas, la mujer —que recibía tratamiento psiquiátrico— se habría lanzado al vacío debido a la imposibilidad de acceder a su medicación y a las demoras en la atención facultativa. Aunque aún no hay un parte oficial detallado, el hecho se suma a una lista de incidentes que exponen la vulnerabilidad de los afiliados.
Antecedentes de un sistema quebrado
La conflictividad en el nosocomio no es nueva. Hace apenas unos días, el 26 de marzo, otra mujer se encadenó en el ingreso del hospital para reclamar insumos básicos para su marido internado. El historial reciente es aún más crudo: el año pasado, el suboficial Alejandro Tijerina se quitó la vida en un baño del mismo hospital, tras denunciar que le negaron atención para la grave enfermedad que padecía.

Protesta frente al Congreso
Frente a este escenario de “vaciamiento”, familiares de efectivos de la PFA han convocado a una movilización para este miércoles frente al Congreso de la Nación. Los puntos centrales del reclamo son:
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Mejoras salariales para frenar la fuga de médicos especialistas.
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Inversión urgente en infraestructura y compra de insumos básicos.
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Normalización del suministro de medicamentos para tratamientos crónicos y psiquiátricos.
El Hospital Churruca, históricamente un orgullo para la fuerza, hoy es el reflejo de una crisis que combina desmanejos administrativos y el impacto del ajuste económico, dejando a miles de familias policiales en una situación de total desamparo sanitario.
