En un desaforado discurso pronunciado este miércoles en una de las bolsas de comercio más importantes del país, el ministro de Economía, Luis Caputo, tuvo un exabrupto en defensa de la política cambiaria. El funcionario disparó sin filtros contra los economistas que advierten sobre un presunto atraso cambiario y solicitan una devaluación del peso para ganar competitividad.
Desde hace semanas, analistas de distintas tendencias plantean que el Ejecutivo mantiene el tipo de cambio oficial “pisado” o con microdevaluaciones diarias (crawling peg) muy por debajo de la inflación para contener la suba de precios. Pero, desde el Palacio de Hacienda niegan sistemáticamente esta interpretación y sostienen la sostenibilidad del esquema actual.
Caputo, con un tono agresivo salió al cruce de estas posturas. “Tenemos que terminar de comer el cuento de que para ser competitivos hay que devaluar, encuentro patético a la gente que dice eso”, disparó.
Y redobló la apuesta al cuestionar la idoneidad y las motivaciones de quienes promueven una corrección cambiaria. “Le están tomando el pelo a la gente, no sé si lo hacen porque les pagan, por desconocimiento. ¿Esa es la propuesta que tienen como economistas? Un país que devaluó en los últimos 25 años de 1 a 1.400, ¿En serio la solución que tienen es devaluar?”, preguntó.
El momento más tenso y polémico llegó cuando fuera de toda diplomacia, lanzó un exabrupto: “A los que piden devaluar me dan ganas de cagarlos a patadas en el culo a todos”.
Promesa al campo
Más allá de la controversia cambiaria, Caputo también rechazó de plano las afirmaciones sobre un supuesto estancamiento o recesión de la actividad económica. El ministro aseguró que hay avances “impensables” y festejó datos de crecimiento recientes. “12 de los 16 sectores que integran el PBI muestran crecimiento”, afirmó.
En esa línea, resaltó especialmente que indicadores clave como el consumo privado, las exportaciones y la producción agrícola alcanzaron “niveles históricos”, contradiciendo los diagnósticos pesimistas de la oposición y algunos consultores privados.
Finalmente, el ministro de Economía aprovechó el escenario para ratificar el compromiso del Gobierno con el sector agropecuario y confirmó que el objetivo final de la política económica es la eliminación total de las retenciones a las exportaciones agrícolas.
No hay “ninguna duda de que las retenciones van a ir a cero, porque ya hemos demostrado el compromiso que tenemos con el campo y el campo nos ha demostrado con creces la reacción que tiene cuando uno da los incentivos adecuados”, afirmó.
