A 48 horas de haber regresado a la Argentina, y menos de 24 horas de estar en Santiago del Estero, Mariano, el papá de Agostina Páez fue grabado realizando gestos de mono en un bar de la Av. Roca (N) de nuestra ciudad. Los mismos gestos que le valieron una causa judicial por injuria racial a su hija de 29 años, ahora fueron replicados por el empresario quien además aseguró tenerle “asco al Estado”.
El autopercibido “millonario, usurero y narco” (según se desprende del video que compartió Info del Estero) se encontraba junto a su pareja, la también abogada, Stefany Budán, y un grupo de amigos que parecían celebrar sus palabras, mientras a Páez se lo observa en aparente estado de ebriedad cuando muestra su verdadero rostro.
Ver esta publicación en Instagram
Cabe mencionar que Agostina Páez pudo regresar al país gracias a una decisión judicial del Juzgado de Río de Janeiro que dispuso una caución de 18.500 dólares de resarcimiento para las víctimas del gesto racista de la influencer. Y pese a encontrarse en Santiago del Estero aún debe esperar unos 15 días para conocer el fallo final que la podría absolver o condenar a cumplir con tareas comunitarias o realizar cursos sobre racismo.
Reunión con Patricia Bullrich
La joven permaneció un poco más de dos meses en Brasil donde vivió lo que ella describió como “un calvario”, a la vez que expresó que se sentía “desamparada” porque habían sido “meses muy duros”. Al poner un pie en Argentina dijo que sintió alivio, y unas horas más tarde se reunió con la Senadora, Patricia Bullrich, quien buscó la foto y el video con la joven santiagueña tras la polémica por la falta de intervención del Gobierno nacional en el caso de la influencer.

De hecho, la diputada Marcela Pagano, otrora acérrima libertaria aseguró que quien verdaderamente había intervenido para posibilitar el regreso de Agostina había sido Alberto Fernández, algo que el expresidente confirmó días después en una entrevista donde aseguró que había llamado a “Lula” Da Silva para que considere la situación de la joven porque era desproporcionado lo que se pedía: 15 años de cárcel.
Lo cierto es que, si bien Agostina manifestó haber entendido la gravedad de sus actos y lo que implica para Brasil un hecho racista de estas características, su padre, Mariano Páez -denunciado hace meses por violencia de género por su actual pareja Stefany Budán- parece no haber comprendido el peso que tiene realizar estos gestos o lanzar frases cuál mafioso sacado de películas de narcos, porque no esperó ni 48 horas para exponerse y exponer a su hija de esa forma.
