Trump ratifica la ofensiva contra Irán pese al derribo de aviones de EE. UU.
Donald Trump confirmó que la ofensiva militar contra Irán continúa pese al derribo de un F-15 y un A-10 Warthog estadounidenses. Aunque la cúpula iraní, incluyendo a Khamenei, fue eliminada, la resistencia persa en el Estrecho de Ormuz ha impactado en el precio global del petróleo. La diplomacia está estancada y Washington advierte ataques más duros para las próximas semanas.

En una comunicación directa con la cadena NBC News, el presidente Donald Trump minimizó el impacto estratégico tras la pérdida de un caza F-15 y un avión de ataque A-10 Warthog. “No altera nada en absoluto. Es la guerra”, sentenció el mandatario, quien apenas 48 horas antes había asegurado que el régimen iraní estaba “completamente diezmado”. El incidente del F-15 sobre territorio hostil activó una compleja misión de rescate; mientras un tripulante fue recuperado, el destino del segundo permanece bajo un estricto hermetismo militar.

Fuego cruzado en el Estrecho de Ormuz

La Guardia Revolucionaria iraní logró impactar un A-10 Warthog cerca del estratégico Estrecho de Ormuz. Según reportes de The New York Times, el piloto consiguió dirigir la nave dañada hasta el espacio aéreo de Kuwait antes de eyectarse exitosamente. La violencia del encuentro también alcanzó a dos helicópteros Blackhawk que participaban en las tareas de salvamento, los cuales fueron blanco de fuego enemigo, aunque sin registrarse víctimas fatales en sus dotaciones.

Un régimen decapitado pero con capacidad de daño

A pesar de la masiva ofensiva de la coalición entre Estados Unidos e Israel, que según la agencia Mehr ha provocado más de 2.000 fallecidos —incluyendo al Líder Supremo Ayatola Alí Khamenei y a la cúpula de Defensa e Inteligencia—, Irán mantiene una capacidad reactiva peligrosa. El control sobre el flujo de crudo en el Estrecho de Ormuz y los ataques a infraestructuras energéticas han disparado el precio del petróleo y el costo de vida a nivel mundial, desestabilizando los mercados globales.

Los esfuerzos de mediación liderados por Pakistán se encuentran en un “punto muerto”. Teherán calificó de “excesivas” las propuestas de paz de Washington y se niega a entablar un diálogo directo. Analistas internacionales advierten que la falta de canales de comunicación aumenta el riesgo de un error de cálculo mayor. Por su parte, el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, John Kirby, insistió en que la presión militar continuará hasta alcanzar los objetivos de desnuclearización, sin importar las bajas sufridas en el frente.

El conflicto entra en una fase de incertidumbre total. Con la advertencia de Trump de golpear “con dureza” en las próximas tres semanas, la comunidad internacional observa con temor si la Operación Furia Épica logrará una rendición definitiva o si el derribo de los cazas estadounidenses es el preludio de una guerra de desgaste mucho más profunda y costosa para Occidente.

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