El representante diplomático de Irán en Argentina, Mohsen Soltani, dejó el país luego de que el Gobierno nacional lo declarara persona no grata en medio de la creciente tensión entre ambas naciones.
La salida fue confirmada por el canciller argentino, Pablo Quirno, quien informó a través de sus redes sociales que el ex encargado de negocios interino de la República Islámica ya no se encuentra en territorio argentino.
La medida se produjo después de que Argentina incorporara al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria iraní en su listado de organizaciones terroristas. Desde Teherán rechazaron la decisión y señalaron que se trata de una medida “ilegal e injustificada”.
Antes de abandonar el país, Soltani cuestionó la decisión del Gobierno argentino y sostuvo que la expulsión del único representante diplomático iraní no contribuye a mejorar la relación bilateral.
El escenario se da en un contexto de mayor cercanía de Argentina con las posiciones internacionales de Estados Unidos e Israel, países que respaldaron la medida adoptada por la administración de Javier Milei.
Pese a la salida del diplomático y a la ausencia de representantes oficiales en ambos territorios, las relaciones diplomáticas entre Argentina e Irán todavía no fueron interrumpidas formalmente. Sin embargo, trascendió que el Gobierno analiza los pasos necesarios para avanzar en ese sentido.
