El incidente ocurrió durante la madrugada del domingo en el Parque Lafayette; el presidente Donald Trump se encontraba en la residencia oficial monitoreando el conflicto con Irán.
Un reporte de disparos en las inmediaciones de la Casa Blanca activó un masivo despliegue de seguridad durante las primeras horas de este domingo 5 de abril. El Servicio Secreto de los Estados Unidos confirmó que se encuentra investigando un posible tiroteo ocurrido alrededor de las 12:20 AM en la zona del Parque Lafayette, ubicado justo al norte de la residencia presidencial.
Tras recibir la alerta, agentes federales, junto con la Policía de Parques y el Departamento de Policía Metropolitana de D.C., realizaron un rastrillaje exhaustivo por el área. Aunque no se hallaron heridos ni sospechosos en el lugar, las autoridades informaron que buscan a una “persona de interés” y un vehículo que habrían sido vistos alejándose de la zona al momento de las detonaciones.
Seguridad reforzada y agenda presidencial
El presidente Donald Trump permanecía dentro de la Casa Blanca al momento del incidente, donde se encuentra pasando el fin de semana de Pascua junto a su familia. Pese al estruendo y la posterior movilización policial, el Servicio Secreto aseguró que las operaciones en la sede de gobierno continuaron con normalidad, aunque se dispuso un refuerzo inmediato en el perímetro de seguridad.
La tensión en la capital estadounidense coincide con un momento crítico en materia de política exterior, ya que el mandatario sigue de cerca el desarrollo del conflicto armado con Irán tras los recientes ataques de la “Operación Epic Fury”. Según fuentes oficiales, los accesos al Parque Lafayette —que ya se encontraba cercado por obras de renovación— permanecieron cerrados durante varias horas mientras los peritos recolectaban evidencia.
