La investigación por el fallecimiento de Ángel López, el niño de 4 años que murió tras ingresar en paro cardiorrespiratorio a un hospital de Chubut, sumó un nuevo capítulo con la difusión de los resultados preliminares de la autopsia. A partir de esto, la fiscalía centró las actuaciones en el círculo íntimo del menor, bajo la sospecha de que las lesiones detectadas podrían no ser accidentales.
En una conferencia de prensa realizada este viernes, el fiscal Obriones brindó detalles técnicos sobre el examen forense, confirmando que el cuerpo del niño presentaba diversos traumatismos en la zona del cráneo. El punto de inflexión para la causa radica ahora en determinar si estos golpes fueron provocados de manera voluntaria por un tercero o si son producto de un accidente doméstico.
La Justicia envió muestras biológicas al laboratorio de Comodoro Rivadavia. Se esperan informes histopatológicos que revelen la data exacta de las lesiones y confirmen si los impactos fueron la causa directa del fallo cardíaco.
Mientras tanto, la fiscalía tomó medidas preventivas sobre la madre de Ángel y su pareja actual. Ambios tienen prohibido abandonar la ciudad de Comodoro Rivadavia y permanecen bajo estricto monitoreo policial y fiscal.
Además, sus teléfonos celulares ya están en poder de los peritos. La próxima semana se analizarán diálogos, registros de geolocalización y actividad digital para reconstruir minuto a minuto los momentos previos al deceso.
El fiscal Olazábal aclaró que, si bien son los principales sospechosos, aún no han sido imputados formalmente ni citados como testigos para resguardar la validez del proceso y evitar futuras nulidades. Sin embargo, advirtió que ante cualquier indicio de fuga se ordenará su detención inmediata.
Uno de los aspectos más controversiales de caso es el historial de conflictos entre los padres biológicos del niño. El fiscal Obriones confirmó que existieron denuncias previas que, en su momento, fueron archivadas o desestimadas por falta de pruebas.
Ahora, la Justicia abrió una puerta que podría derivar en un escándalo administrativo. Pues, si se comprueba que Ángel fue víctima de un crimen a manos de su madre o con su complicidad, se iniciará una investigación paralela sobre los organismos oficiales.
“Si se prueba el crimen, se investigará la responsabilidad de quienes otorgaron la guarda”, anticipó Obriones, poniendo en duda la decisión institucional de haber dejado al menor bajo ese cuidado.
De momento, la fiscalía maneja dos hipótesis principales para la imputación de la madre y su pareja. Uno es por homicidio doloso, en caso de probarse la intención de causar la muerte; el segundo, abandono de persona seguido de muerte, en caso de determinarse una negligencia criminal que derivó en el trágico final.
