El precio de la carne subió un 12% en el último mes y obligó a cambiar el consumo

El aumento en el precio de la carne vuelve a impactar con fuerza en el consumo, con incrementos que no fueron uniformes según el lugar de compra. Mientras que en supermercados las subas rondaron el 7%, en carnicerías barriales superaron el 12% en el último mes, ampliando la diferencia entre ambos canales.

Datos recientes del sector indican que el poder de compra se ve cada vez más limitado: con el dinero necesario para adquirir un kilo en supermercados, hoy alcanza para menos de un kilo en carnicerías. Esta disparidad también se observa en cortes puntuales, donde en algunos casos las grandes cadenas ofrecen precios considerablemente más bajos.

Entre los cortes que más aumentaron se destacan la carne picada común, la carnaza y la falda, todos con subas de dos dígitos. En términos de valores, el asado se mantiene entre los más demandados, aunque con precios elevados, mientras que el lomo continúa siendo el corte más costoso del mercado.

El encarecimiento no se limita a la carne vacuna. Otras alternativas también registraron incrementos, como el pollo y el cerdo, aunque siguen siendo opciones más accesibles. Esta diferencia está modificando los hábitos de consumo, con una mayor inclinación hacia proteínas más económicas ante la pérdida del poder adquisitivo.

El impacto de esta situación ya se hace visible en distintas regiones del país. En una localidad de Entre Ríos, el municipio optó por reemplazar un bono salarial por asistencia alimentaria, en un contexto donde la caída en el pago de tasas complica seriamente las finanzas locales.

A nivel general, el costo de vida continúa en ascenso. En la Ciudad de Buenos Aires, la inflación acumulada en los primeros meses del año muestra subas sostenidas, impulsadas principalmente por aumentos en servicios como educación y transporte, lo que profundiza la presión sobre los ingresos de los hogares.

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