En un sábado de extrema tensión, el presidente de Estados Unidos confirmó el inicio del operativo para despejar el Estrecho de Ormuz. Paralelamente, en Pakistán, el vicepresidente JD Vance encabeza una histórica “fase técnica” para intentar poner fin a la guerra regional.
La jornada de este 11 de abril de 2026 marca un punto de inflexión en el conflicto de Oriente Medio. Mientras las delegaciones de Washington y Teherán se encierran en el Hotel Serena de Islamabad, el presidente Donald Trump lanzó una advertencia militar directa a través de su red Truth Social, asegurando que el Ejército estadounidense ha comenzado a despejar el Estrecho de Ormuz y que 28 buques iraníes fueron destruidos.
“Un gran número de petroleros completamente vacíos se dirigen ahora mismo a Estados Unidos para cargar el mejor petróleo del mundo”, sentenció el mandatario, subrayando la superioridad energética de su país y su determinación de reabrir por la fuerza la vía marítima más estratégica del planeta.
Negociaciones en “Fase Técnica”
A pesar de la retórica bélica, la diplomacia se mueve a contrarreloj en Islamabad. Bajo la mediación del primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, las delegaciones completaron hoy dos rondas críticas, el vicepresidente JD Vance lidera la comitiva estadounidense, mientras que Irán envió al presidente de su Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf. El objetivo, es convertir el frágil alto el fuego —vigente tras la muerte del ex Líder Supremo Ali Khamenei— en un tratado de paz definitivo. En cuanto a la condición innegociable, Trump fue tajante: “Un buen acuerdo contempla que Irán no tenga un arma nuclear. Es el 99% de lo que buscamos”.
Fuentes de la Casa Blanca y agencias persas (Fars y Tasnim) coinciden en que se están intercambiando textos legales, aunque las “exigencias excesivas” de Washington sobre el control de Ormuz y las inspecciones intrusivas generan fricciones constantes.

Israel declara la victoria sobre el programa nuclear
Desde Jerusalén, el primer ministro Benjamin Netanyahu aportó un condimento explosivo al escenario. Afirmó que, mediante ataques coordinados con EE. UU., Israel ha logrado la destrucción total del programa nuclear y de misiles de Irán. “Querían estrangularnos, y ahora somos nosotros quienes los estrangulamos. Ahora luchan por su supervivencia”, declaró Netanyahu, asegurando que el régimen de Teherán atraviesa su momento de mayor debilidad histórica.
El Hotel Serena en Islamabad permanece convertido en una fortaleza bajo estricto toque de queda diplomático. Se espera que una tercera ronda de negociaciones se celebre entre esta noche y la mañana del domingo. El éxito de estas mesas técnicas determinará si el mundo presencia el nacimiento de una paz sistémica o si la desconfianza mutua devuelve a las potencias a un enfrentamiento directo en el campo de batalla.
