La Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Estados Unidos resolvió este lunes suspender todas las apelaciones en curso dentro del litigio que enfrenta a la Argentina por la expropiación de YPF realizada en 2012. La decisión representa un nuevo avance favorable para el Estado argentino en una disputa judicial que lleva años en los tribunales estadounidenses.
La medida se adoptó luego de que el mismo tribunal dejara sin efecto la sentencia que condenaba a la Argentina a pagar alrededor de 16.000 millones de dólares más intereses acumulados desde 2023. Ante ese nuevo escenario, los jueces consideraron que no corresponde avanzar por el momento con otros planteos relacionados al caso.
Como consecuencia directa, quedó sin efecto la audiencia prevista para esta semana, en la que Burford Capital —financiadora de los fondos demandantes— iba a insistir con su pedido para avanzar en la transferencia de acciones de la petrolera, un reclamo que forma parte de su estrategia para intentar embargar activos argentinos.
El exprocurador del Tesoro, Sebastián Soler, explicó que el tribunal decidió dejar en suspenso todas las apelaciones vinculadas al expediente hasta que el reciente fallo quede firme, lo que incluye la apelación argentina contra la orden que disponía la entrega de acciones de la compañía.
Pese a este freno, Burford aún conserva la posibilidad de solicitar una revisión del fallo. Se trata del mecanismo conocido como *hearing en banc*, un recurso excepcional que puede o no ser aceptado. El plazo inicial para presentar el pedido vencía la semana pasada, pero la firma solicitó una extensión de 28 días, hasta el 8 de mayo, argumentando compromisos profesionales del abogado principal del caso, Paul Clement.
En caso de prosperar ese planteo, la disputa podría continuar e incluso llegar a la Corte Suprema de los Estados Unidos. Por ahora, sin embargo, la decisión judicial otorga a la Argentina un nuevo margen de alivio en un conflicto internacional de alto impacto económico.
