La tranquilidad del barrio Ezeiza, en la ciudad de Quimilí, se vio quebrada durante la tarde de este lunes por un asalto de extrema violencia que dejó como saldo a un vecino de 43 años herido y una pérdida económica que supera los tres mil dólares y los dos millones de pesos. El hecho, que ocurrió cerca de las 15:45, fue perpetrado por al menos cinco delincuentes que actuaron con los rostros cubiertos y un nivel de agresividad que mantiene en vilo a la comunidad.
Según pudo reconstruir la investigación, los sujetos irrumpieron en la vivienda de la víctima con una consigna clara, ya que exigían específicamente la entrega de un arma de fuego marca Bersa además del dinero en efectivo. Durante el atraco, el damnificado no solo fue despojado de sus ahorros, sino que también sufrió agresiones físicas por parte de los asaltantes antes de que estos emprendieran la huida del lugar.
Un testimonio fundamental para la causa surgió de un vecino colindante, quien advirtió la presencia sospechosa de un automóvil Volkswagen Gol de color gris estacionado frente al domicilio momentos antes de que se desatara el asalto. Aunque no se pudo precisar el sentido de la fuga, este vehículo se ha convertido en el principal objetivo de los operativos que se despliegan en toda la región para intentar cercar a los responsables.
En el marco de las pericias realizadas dentro de la vivienda, los investigadores hallaron un elemento que podría ser la pieza fundamental para desarticular a la banda: un teléfono celular que se le habría caído a uno de los delincuentes durante el forcejeo o la huida. Este dispositivo electrónico ya se encuentra bajo custodia y será sometido a análisis técnicos para identificar contactos, geolocalización y mensajes que permitan dar con el paradero de los autores.
La causa ha quedado en manos del fiscal Dr. Martín Silva, quien ordenó la inmediata intervención de la División Robos y Hurtos. Como primera medida de urgencia, se dispuso el cierre de rutas y un operativo cerrojo en las salidas de Quimilí y zonas aledañas, mientras se analizan cámaras de seguridad públicas y privadas para rastrear el recorrido del automóvil gris mencionado por los testigos. Por el momento, la policía mantiene una guardia estricta en la zona y no se descartan allanamientos inminentes.
