Lo que comenzó como una experiencia piloto inédita en el país superó todas las expectativas. La carne de burro que arribó el sábado pasado a la ciudad de Trelew, Chubut, se vendió por completo en apenas tres días, dejando a las carnicerías locales sin stock disponible ante la gran demanda de los vecinos.
Ximena Jones, responsable de la comercialización, detalló que el producto fue faenado en mataderos habilitados y trasladado bajo estrictas normas sanitarias en camiones térmicos. La metodología de venta fue similar a la de la carne vacuna: los cortes se ofrecieron a un precio uniforme de $7.500, lo que resultó un atractivo imbatible para los consumidores en el contexto económico actual.
“Suave y nutritiva”: una carne alternativa
El impulsor del proyecto, el productor Julio Citadini, explicó que esta iniciativa surgió como una respuesta a la crisis del campo, especialmente por la dificultad de sostener la producción ovina ante los depredadores. Actualmente, cuenta con un plantel de 150 animales y destaca las propiedades del producto:
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Sabor y textura: Aseguran que es una carne “muy suave” y comparable a la vacuna.
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Nutrición: Es un alimento altamente nutritivo.
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Garantía sanitaria: Cumple con los mismos controles bromatológicos que el ganado vacuno u ovino.
Degustación en una parrilla
Para aquellos que no llegaron a comprar su corte, aún queda una oportunidad de probar este producto pionero. Este jueves por la noche, en la reconocida parrilla Don Pedro, se llevará a cabo una degustación abierta al público.
Allí se ofrecerán, sin cargo, cortes de asado, empanadas y chorizos de burro. Los asistentes solo deberán abonar el costo de las bebidas. La iniciativa busca que la comunidad pierda el prejuicio y conozca de primera mano una alternativa productiva que podría transformar las zonas rurales de la Patagonia.
