Más de 100 kilómetros de fe: el Padre Pepe y los jóvenes del Hogar de Cristo ya están en Lavalle
El Padre Pepe Di Paola lidera a 120 jóvenes del Hogar de Cristo en una peregrinación de 180 km hacia Catamarca. Tras recorrer más de 100 km, llegaron a Lavalle, donde fueron recibidos con gran emoción. La travesía busca fortalecer la recuperación de jóvenes santiagueños a través de la fe y el esfuerzo personal.

La fe no conoce de ampollas ni de cansancio cuando el objetivo es la sanación y el encuentro. La columna de 120 peregrinos liderada por el Padre José “Pepe” Di Paola continúa su marcha imparable hacia Catamarca y ya alcanzó su tercera parada en la localidad de Lavalle, superando la barrera de los 100 kilómetros recorridos desde que partieron el domingo de la capital santiagueña.

Tras dejar atrás Luján y Santa Catalina, el arribo a Lavalle estuvo marcado por una profunda emotividad. Los vecinos recibieron a los jóvenes de la Parroquia Virgen de Lourdes con aplausos, muestras de afecto y una alegría que sirvió de bálsamo para el cuerpo tras jornadas de intenso calor sobre el pavimento.

“Metas cumplidas”: el regreso del Padre Pepe al camino

Para el Padre Pepe, esta travesía de 180 kilómetros representa un reencuentro con la peregrinación a pie después de muchos años. “Se nota la secuela en los pies”, confesó el sacerdote, aunque rápidamente priorizó el valor espiritual de la marcha: “Los chicos se dan cuenta de que son capaces de ponerse metas y cumplirlas”.

El grupo está integrado por jóvenes y adultos en proceso de recuperación de adicciones a través de los Hogares de Cristo. Para muchos de ellos, esta es la primera vez que encaran el camino a la Virgen del Valle con lucidez y sobriedad. “Algún testimonio me decía que antes llegaban a la Virgen alcoholizados; hoy vienen por primera vez sobrios después de meses”, relató Di Paola.

Logística y custodia en la ruta

La travesía, que une fe y voluntad, cuenta con un soporte fundamental:

Grupo Peregrino Santa Clara de Asís: Encargados de la impecable coordinación técnica y de los tiempos de marcha.

Seguridad: El grupo destacó el rol de la Policía de la Provincia, que custodia la columna de manera permanente durante los tramos de ruta.

Logística: Gracias al apoyo del Gobierno de la Provincia, los peregrinos cuentan con carpas y la infraestructura necesaria para los campamentos nocturnos, garantizando el descanso de los 120 participantes.

Con más de la mitad del recorrido ya realizado, el espíritu del Hogar de Cristo —que se define como una familia— se fortalece en cada paso. La consigna de la Parroquia de Lourdes, “Reza y Trabaja”, se hace carne en cada kilómetro ganado al asfalto. La meta en San Fernando del Valle de Catamarca está cada vez más cerca, y con ella, el fortalecimiento espiritual de quienes buscan un nuevo horizonte de vida.

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