Tras una serie de postergaciones, este martes comenzó en los tribunales de San Isidro el debate oral por el fallecimiento de Diego Armando Maradona. Las audiencias se realizarán martes y jueves de 10 a 17 horas en el palacio judicial de la calle Ituzaingó 340.
Hay siete trabajadores de salud imputados por homicidio simple con dolo eventual, que se enfrentan a una pena de entre 8 y 25 años de prisión.
El fiscal Patricio Ferrari comenzó con la apertura de alegatos y allí expuso que “una internación domiciliaria es un sanatorio en la casa, pero esto no pasó”.
Frente al tribunal y los acusados, calificó de “grupo de improvisados” a los siete imputados y que “existieron múltiples alarmas, pero decidieron no escucharlas”.
“No hicieron nada para evitar que Maradona muriera. Empezó a morir 12 horas antes”, exteriorizó Ferrari y añadió: “Diego gritaba, se ahogaba y hubo una indiferencia criminal”.
De este modo, adelantó que mostrarán conversaciones telefónicas en el juicio.
