Desaprobación en alza: 7 de cada 10 argentinos cuestionan la gestión de Milei
El 70% de los argentinos desaprueba la gestión de Javier Milei, según un informe de la Universidad de San Andrés. La aprobación cayó al 36% y crece el malestar por desempleo, salarios e inflación. También baja la confianza en las instituciones y se profundiza el pesimismo social, mientras el oficialismo muestra signos de desgaste.

La imagen del presidente Javier Milei atraviesa un momento de desgaste sostenido, según el último informe de la Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública (ESPOP) elaborada por el Laboratorio y Observatorio de la Opinión Pública (LOOP) de la Universidad de San Andrés.

El relevamiento indica que casi el 70% de los argentinos se muestra insatisfecho con la situación general del país, mientras que solo el 28% respalda el rumbo actual, cinco puntos menos que en la medición anterior. En la misma línea, la aprobación de la gestión presidencial se ubicó en el 36%, con una desaprobación que alcanza el 61%.

El estudio también refleja una caída en la confianza institucional. La valoración del Poder Ejecutivo descendió al 26%, mientras que el Congreso continúa entre los sectores más cuestionados, con apenas un 16% de aprobación en el Senado y un 15% en Diputados.

Entre las principales preocupaciones sociales, el desempleo encabeza la lista con el 40% de las menciones, seguido por los bajos salarios (39%) y la corrupción (38%). A su vez, la inflación vuelve a posicionarse como un tema relevante.

El clima social se presenta mayormente negativo: más de la mitad de los encuestados considera que el país está peor que hace un año y un 43% cree que la situación seguirá deteriorándose.

En el plano político, el informe evidencia un desgaste en figuras del oficialismo, como el vocero Manuel Adorni y Karina Milei. En contraste, dirigentes opositores como Axel Kicillof y Myriam Bregman mejoran su posicionamiento entre quienes rechazan la gestión nacional.

El informe concluye que el escenario actual muestra un ajuste de expectativas, con señales de creciente malestar social y una pérdida progresiva de respaldo al oficialismo.

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