Platense escribió una de las páginas más importantes de su historia al derrotar 2-1 a Peñarol en el estadio Campeón del Siglo, por la Copa Libertadores. El equipo de Vicente López consiguió así su primera victoria histórica en el certamen continental y nada menos que ante un pentacampeón de América.
El 16 de abril quedará marcado como una fecha inolvidable para el “Calamar”, que logró una hazaña sin precedentes en Uruguay. Más allá de los tres puntos, el triunfo representa un golpe de autoridad frente a uno de los gigantes del continente.
El conjunto dirigido por Walter Zunino mostró personalidad desde el inicio y no salió a especular. A los 22 minutos del primer tiempo, Guido Mainero conectó de cabeza un centro preciso y colocó la pelota contra el palo de Sebastián Britos, desatando el festejo del banco argentino.
En el complemento, el equipo uruguayo reaccionó y llegó a la igualdad a los 13 minutos gracias a la jerarquía de Matías Arezo, quien definió con clase tras una asistencia de Angulo.
Lejos de sentir el impacto del empate y el empuje del estadio, Platense respondió de inmediato. Apenas dos minutos después, una mano de Eric Remedi dentro del área le dio una oportunidad inmejorable al conjunto argentino.
A los 18 minutos, Franco Zapiola se hizo cargo del penal y, con una ejecución precisa que engañó por completo al arquero, marcó el 2-1 definitivo.
El cierre del partido confirmó una noche épica para Platense, que no solo se acomoda en el Grupo E, sino que también consigue su primera victoria en la máxima competencia sudamericana, en una actuación que quedará en la historia del club.
