En una jornada de profunda fe y sentido de comunidad, la réplica de la Virgen del Valle hizo su ingreso triunfal al Nodo Tecnológico, custodiada por el padre José “Pepe” Di Paola y la columna de peregrinos del Hogar de Cristo. La llegada marcó el punto culminante de una travesía de siete días de caminata, donde el cansancio físico se transformó en alegría espiritual al encontrarse con una multitud que esperaba el arribo de la imagen.
El ingreso de los peregrinos, portando la réplica de la “Morenita”, fue recibida con aplausos, lágrimas y pañuelos en alto, simbolizando el cierre de una peregrinación que unió a los centros barriales en un solo abrazo.

La llegada: siete días de camino y devoción
La columna de fieles, integrada mayoritariamente por jóvenes en proceso de recuperación de adicciones, completó el trayecto desde Catamarca demostrando que la fe es un motor de transformación. El padre Pepe, caminando a la par de los peregrinos, lideró el ingreso de la réplica de la Virgen, la cual fue entronizada en un altar especialmente preparado en el Nodo para la celebración de la misa.
Este esfuerzo físico y espiritual busca visibilizar el trabajo de los Hogares de Cristo y poner bajo la protección de María la lucha diaria contra las adicciones en los barrios más vulnerables de la región.

La homilía: “María no se fugó, se quedó con nosotros”
Durante la celebración central, el padre Pepe Di Paola pronunció palabras que calaron hondo en los presentes, haciendo eje en la fidelidad de la Virgen y su rol como madre de los que más sufren. “Nosotros amamos a la Virgen porque sabemos que así como Jesús fue criado por ella en el hogar de Nazaret y lo acompañó durante todo su tiempo de predicación, ella no se fugó estando en la cruz cuando todos escapaban”, destacó el sacerdote.
El mensaje central de su prédica reforzó la idea de una Iglesia de puertas abiertas y de una madre que nunca abandona. El cura recordó que María permaneció al pie de la cruz, un paralelismo con el acompañamiento que los centros barriales brindan a quienes atraviesan su propio “calvario”.
“María también lo vio resucitado y se quedó con la comunidad porque el discípulo, haciéndole caso a su madre, la recibió en su casa. Y el discípulo somos nosotros”, concluyó Di Paola, reafirmando que María es parte viva de la comunidad hoy.

Nodo Tecnológico transformado en santuario
La misa multitudinaria transformó el espacio de ciencia y tecnología en un gran templo de esperanza. Al finalizar la celebración, los peregrinos pudieron acercarse a la réplica de la Virgen para agradecer por el camino recorrido y pedir por sus familias y comunidades.
La llegada de esta peregrinación a Santiago del Estero deja un mensaje claro de resiliencia: la réplica de la Virgen no solo recorrió rutas y senderos, sino que recorrió las historias de vida de cientos de personas que hoy eligen un camino de fe y comunidad junto al padre Pepe.
