Murió Luis Brandoni, el “último primer actor” que marcó el cine
El productor Carlos Rottemberg confirmó el fallecimiento del actor de 86 años, que se encontraba internado en la unidad de terapia intensiva del Sanatorio Güemes. Había ingresado tras sufrir una caída que le provocó un hematoma fatal. Sus restos serán velados mañana, a partir del mediodía en la Legislatura porteña.

El mundo de la cultura argentina amaneció este lunes con una dolorosa noticia. A los 86 años, falleció Luis “Beto” Brandoni, una figura cuya trayectoria se entrelazó de manera indisoluble con la identidad artística, gremial y política del país. El actor se encontraba internado en la unidad de terapia intensiva del Sanatorio Güemes, donde ingresó tras sufrir una caída en su domicilio que le provocó un hematoma fatal.

La noticia fue confirmada por su productor y amigo personal, Carlos Rottemberg, quien lo despidió con palabras cargadas de emoción: “Con Beto se va el último primer actor de una generación inolvidable. Impulsor del teatro nacional, seguiremos aplaudiendo su compromiso permanente que excedió el ámbito del escenario”.

Nacido como Adalberto Luis Brandoni el 18 de abril de 1940 en Dock Sud, el actor nunca olvidó sus raíces en aquel barrio obrero. Hijo de un empleado bancario y una ama de casa, Brandoni solía recordar cómo la diversidad de su vecindario moldeó su sensibilidad social. Ese origen lo acompañó siempre, incluso en gestos de profunda generosidad: tras la muerte de su padre, donó junto a su hermano tierras en San Rafael, Mendoza, para la creación de una escuela que hoy lleva el nombre de su progenitor.

Su carrera, que se extendió por más de seis décadas, dejó hitos grabados en la memoria colectiva del cine. Fue protagonista de clásicos inolvidables como La Patagonia rebelde y La odisea de los giles. Sin embargo, su papel en Esperando la carroza lo elevó a la categoría de mito, inmortalizando frases que hoy forman parte del habla cotidiana de los argentinos.

En su costado gremialista se recuerda a un Brandoni que durante los años más oscuros de la Argentina, entre 1974 y 1983, ejerció con valentía la Secretaría General de la Asociación Argentina de Actores, defendiendo los derechos de sus colegas en tiempos de censura y persecución.

Su vocación de servicio lo llevó a ocupar una banca como diputado nacional, manteniendo siempre una voz activa, firme y coherente en la vida pública.

Una despedida a la altura de su historia

Fiel a su estilo sereno, Brandoni había reflexionado recientemente sobre el final del camino: “No le tengo miedo a la muerte. Sé que a todos nos va a tocar, pero admito que irme me daría mucha lástima”. Ese amor por la vida y por su oficio es lo que hoy moviliza a la comunidad artística para brindarle un último adiós.

Según informó Rottemberg, los restos del actor serán velados este martes a partir del mediodía en la Legislatura porteña. El miércoles por la mañana, el cortejo fúnebre partirá hacia el Panteón de Actores, donde recibirá sepultura definitiva. Con su partida, se cierra un capítulo dorado de la escena nacional, pero queda encendida la llama de un compromiso que supo habitar, con la misma pasión, tanto el escenario como la realidad de su país.

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