Escándalo en Italia: una red de prostitución involucra a futbolistas de la Serie A
La Justicia de Milán desarticuló una red que organizaba eventos con prostitución y que tenía entre sus clientes a decenas de futbolistas.

El fútbol italiano vuelve a quedar en el centro de la polémica. En las últimas horas, la Justicia avanzó en una investigación que destapó una presunta red de prostitución vinculada a eventos exclusivos en Milán y que tendría entre sus clientes a decenas de futbolistas de la Serie A, además de otras figuras del deporte.

El caso tuvo un fuerte avance este martes, cuando se realizaron cuatro detenciones en Cinisello Balsamo, localidad donde operaba la agencia bajo investigación. La organización, identificada como una empresa de eventos, está siendo investigada por la Fiscalía de Milán por los delitos de favorecimiento de la prostitución, asociación ilícita y lavado de dinero.

Según trascendió en medios italianos, la estructura ofrecía paquetes “todo incluido” para clientes de alto poder adquisitivo: cenas en restaurantes de lujo, acceso a discotecas y la posibilidad de continuar la noche en hoteles o departamentos privados, donde participaban trabajadoras sexuales. Además, en estos encuentros también se registró el uso del llamado “gas de la risa”, una sustancia inhalable que genera efectos de euforia.

La investigación, encabezada por la fiscal Bruna Albertini, permitió desarticular parte de la red y detener a quienes serían sus principales responsables, entre ellos Emanuele Buttini y Deborah Ronchi, quienes quedaron bajo arresto domiciliario.

Uno de los puntos más sensibles del caso es la cantidad de figuras vinculadas a estas actividades. Si bien no se dieron a conocer nombres, se estima que al menos 50 futbolistas habrían participado de estas fiestas. Los jugadores no están imputados, ya que la causa apunta a los organizadores del sistema.

También surgió en la investigación la mención a un piloto de Fórmula 1, cuya identidad tampoco fue revelada, pero que habría sido parte de estos encuentros según una escucha telefónica incorporada a la causa.

En términos económicos, el negocio movía cifras millonarias: se estima que la organización generó alrededor de 1,2 millones de euros, de los cuales una parte significativa provendría de futbolistas. Según documentos judiciales, las mujeres involucradas recibían aproximadamente el 50% de lo que pagaban los clientes.

El caso se originó tras la denuncia de una joven que aseguró haber formado parte del circuito y que permitió a la Justicia reconstruir el funcionamiento de la red. Además, se comprobó que estas actividades continuaron incluso durante la pandemia, pese a las restricciones sanitarias vigentes en ese momento.

Mientras la investigación sigue su curso, el escándalo ya genera un fuerte impacto en el fútbol italiano, a la espera de posibles nuevas revelaciones.

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