El Superclásico que ganó Boca el domingo frente a River en el estadio Monumental por 1 a 0, tuvo una polémica en el último de la que todavía se habla: la falta de Lautaro Blanco sobre Martínez Quarta en el área lo que podría haber sido un penal para el local e igualar el partido.
En ese contexto, el árbitro Paletta, encargado del VAR, brindó su versión en C5N y se refirió tanto a la jugada como a las consecuencias posteriores. Reveló que fue víctima de amenazas, que incluso se filtró su número de teléfono y recibió llamadas y mensajes. “No soy hincha de Boca ni de ningún club de fútbol. Tengo un hermano hincha de River y otro de Boca, y se toman de eso en la previa”, explicó, en referencia a versiones que circularon antes del partido.
Además, sostuvo que “se cargó mucha tinta” en la previa y recordó su rol en la acción decisiva: “Cuando se anuló el gol en el último minuto en la Bombonera, el de Giménez, estaba yo en VAR”. También aclaró que no tiene redes sociales y que llega a cada partido con imparcialidad: “Uno llega libre a dirigir, no importa el equipo. No venimos a debutar en un Superclásico”.
Sobre el empujón de Lautaro Blanco a Martínez Quarta.
Jugada difícil porque considero que no deja de ser bastante interpretativa. Y todavía sigo sin entender en qué cabeza cabe meter ese empujón innecesario a un minuto de terminar el partido.
Honestamente, me parece penal. Hay… https://t.co/cgMPMEJ8BA pic.twitter.com/FV9V6EhC49
— Julianismo 𝑴𝑱 (@_MateoMJ) April 20, 2026
Sobre la jugada puntual, fue contundente: “En la acción final no evalué las frases previas. Fue una decisión arbitral”. Y cerró con una crítica al tratamiento del tema: “Hubo un fusilamiento mediático, y en eso no estoy de acuerdo”.
El árbitro a cargo del VAR volvió a referirse a la jugada más discutida del Superclásico y explicó tanto el contexto personal que atravesó como los fundamentos de su decisión dentro del partido.
“Me tuve que conservar un poco por el entorno, la familia, tanta polémica por la decisión arbitral. Han decidido llamarme, recibido mensajes de todo tipo. Algo que no es común después de una decisión arbitral, errónea o no, siempre las hay dentro de un partido de fútbol”, expresó en primer término el juez, quien optó por no convocar a Darío Herrera para revisar la acción en el monitor.
En esa línea, remarcó su criterio de trabajo dentro del VAR: “La filosofía mía de usar la herramienta y cuando me senté en una silla para ser árbitro de video es interpretar y respaldar las decisiones de campo y en la cancha, que son los que están transpirando la camiseta”.
Luego detalló cómo se evaluó la jugada: “Hubo un equipo arbitral en campo que evaluó que hubo un contacto y que ese contacto no era suficiente ni tenía la suficiente fuerza para derribar de esa manera al defensor. Yo en las cámaras, en las imágenes coincidía. No tengo una evidencia clara y evidente para convocar al árbitro”.
Más adelante, en diálogo con el periodista Pablo Ladaga, reafirmó su postura sobre la polémica acción: “Sigo sosteniendo que hay una imagen que parece más pero es muy poca esa evidencia para corregir una decisión de campo en donde yo coincido en que el brazo de referencia que pone blanco sobre Martínez Quarta no lo derriba de esa manera. Apenas siente contacto exagera la caída”.
Por último, concluyó: “Yo evalúo todo, veo que el jugador se queda en el piso tocándose la espalda como si le hubiesen pegado una piña. Es una jugada gris y decidí respaldar la decisión de los jueces de campo”.
