Un nuevo episodio encendió las alarmas este miércoles al mediodía en el barrio Alomo de Quimilí, cuando un joven fue visto con un rifle tipo aire comprimido en las inmediaciones del colegio Víctor Conde. El hecho, que no dejó heridos ni daños materiales, generó fuerte consternación y volvió a reflejar el clima de preocupación que atraviesa la comunidad tras los recientes casos y amenazas de tiroteos.
De acuerdo al parte policial, el hecho se registró alrededor de las 13:25 e intervino personal de la Comisaría Comunitaria Nº 29. Todo se inició a partir del aviso de una docente de 55 años, quien alertó que habían observado a un masculino en una vivienda colindante al establecimiento educativo con un arma larga, aparentemente un rifle de aire comprimido, ubicado detrás del tapial del colegio.
Ante la situación, los efectivos se dirigieron al lugar y procedieron a identificar al joven, de 18 años, domiciliado en el mismo barrio. Según indicó el propio involucrado, se encontraba en el fondo de su casa con el aire comprimido y habría efectuado dos disparos al aire, sin provocar daños ni poder precisar algún perjuicio.
El joven hizo entrega voluntaria del arma —un rifle sin marca visible, calibre 5.5 y de color marrón— y tomó intervención la fiscalía, que dispuso su correcta identificación. Además, se ordenó que el elemento quede en su poder, pero bajo estricto resguardo y sin ser utilizado.
Si bien el hecho no pasó a mayores, la situación generó preocupación entre docentes y vecinos, especialmente en un contexto marcado por episodios recientes de amenazas en instituciones educativas, lo que incrementa la sensibilidad y el temor ante cualquier situación sospechosa.
