Senadores del Interbloque Peronista presentaron este miércoles un proyecto de ley que busca establecer una tarifa diferencial de energía eléctrica para usuarios residenciales en diez provincias del Norte Grande argentino. La iniciativa surge en un contexto que los legisladores calificaron como crítico. “Estamos ante un tema de emergencia”, remarcaron.
El planteo fue dado a conocer tras una reunión encabezada por el jefe del bloque, José Mayans, de la que también participó el senador santiagueño José Emilio Neder. Allí, los legisladores advirtieron sobre el impacto de los costos actuales de la energía en las economías regionales.
“El Gobierno Nacional eliminó todos los subsidios y queda uno solo para aquellos consumidores que consuman menos de 150 kWh mensuales, lo que es inviable para provincias del Norte por las temperaturas a las que estamos sometidas”, explicaron.
El proyecto contempla un esquema de subsidios segmentado por nivel de ingresos. Según detallaron, las familias de menores recursos —aquellas con ingresos inferiores al valor de una canasta básica— podrían acceder a un subsidio del 50% en la tarifa eléctrica. En tanto, los usuarios de ingresos medios tendrían una reducción del 35%. Ambos beneficios se aplicarían sin parámetros de consumo.
Además, la iniciativa también prevé que entidades, clubes y asociaciones sin fines de lucro puedan acceder a estos beneficios, ampliando el alcance de la medida.
Los senadores indicaron que la ley podría impactar positivamente en más de 10 millones de personas de las regiones del NOA y NEA. Las provincias alcanzadas serían Catamarca, Chaco, Corrientes, Formosa, Jujuy, La Rioja, Misiones, Salta, Santiago del Estero y Tucumán.
En cuanto a la segmentación, los beneficiarios estarán divididos en tres categorías: ingresos bajos, medios y altos. Estos últimos, definidos como aquellos que superan tres canastas básicas, no recibirían ningún tipo de reducción en la tarifa eléctrica.
