Un estremecedor caso de violencia intrafamiliar conmocionó a Mendoza y el país en el año 2023. Gustavo Olguín, quien se desempeñaba como camillero en un hospital Central de esa provincia, fue condenado a prisión perpetua tras confesar que abusó sexualmente y asesinó a su hija de apenas dos meses.
El hecho ocurrió el 13 de agosto durante la madrugada. Según consta en la causa, la madre de la criatura, Emma, advirtió que la niña se encontraba en grave estado de salud y alertó de inmediato a Olguín. Desesperada, describió que la pequeña estaba pálida y con serias dificultades para respirar.
La beba fue trasladada de urgencia al Hospital Notti alrededor de las 3 de la mañana. Ingresó en paro cardiorrespiratorio y en estado crítico. El equipo médico logró reanimarla y estabilizarla momentáneamente, pero su cuadro era irreversible: dos días después, falleció.
Desde el primer momento, los profesionales de la salud advirtieron signos alarmantes. El cuerpo de la niña presentaba lesiones internas graves, hemorragia cerebral, marcas visibles y evidencias compatibles con abuso sexual, lo que activó de inmediato la investigación judicial.
Este martes 21 de abril del 2026, en una audiencia realizada, Olguín confesó el crimen ante la jueza Mónica Romero. El imputado admitió su responsabilidad por los delitos de homicidio agravado y abuso sexual con acceso carnal agravado.
A partir de su confesión, la Justicia resolvió condenarlo a prisión perpetua mediante un juicio abreviado. En el expediente también quedó acreditado que la madre de la beba actuó con preocupación y desesperación ante la situación, motivo por el cual fue sobreseída en la causa.
