Un caso de extrema violencia sacudió a la justicia de Carolina del Sur, en Estados Unidos, donde un hombre fue condenado a 40 años de prisión por asesinar al amante de su esposa en un contexto cargado de conflicto familiar.
El hecho ocurrió en la ciudad de Laurens, minutos después de que ambas partes participaran de una audiencia judicial vinculada a la hija que la víctima tenía con la mujer del agresor.
Según la reconstrucción del caso, Stephen Andrew White esperó a salir del tribunal para ejecutar su plan. Primero embistió con su vehículo a Erin Lee Thomas, dejándolo gravemente herido en el suelo. Luego descendió del automóvil y, tras destrabar un arma que había llevado oculta, le disparó a quemarropa.
Durante el juicio, la defensa intentó argumentar que el crimen fue producto de una reacción emocional extrema, luego de que el acusado descubriera que la niña que criaba no era su hija biológica.
Sin embargo, la investigación determinó que el imputado ya conocía esa situación desde hacía al menos un año, lo que permitió descartar cualquier hipótesis de impulso momentáneo.
Para los fiscales, se trató de un acto “calculado y personal”, agravado por el hecho de haberse producido en un ámbito judicial, donde se espera la resolución pacífica de conflictos.
El asesinato generó una fuerte conmoción, especialmente entre los familiares de la víctima, quienes destacaron que Erin Lee Thomas buscaba asumir su rol como padre.
Durante la audiencia, expresaron su dolor y remarcaron que el joven “merecía respeto por hacerse cargo de su responsabilidad, no la muerte”.
La Justicia finalmente consideró probada la premeditación y dictó una pena de 40 años de prisión, cerrando uno de los casos más impactantes recientes en ese estado.
